Hace apenas una semana llegaba a su fin el programa más exitoso de lo que llevamos de 2020: ‘La Isla de las Tentaciones’. Para los que durante este tramo del nuevo año han estado haciendo un retiro espiritual sin aparatos tecnológicos, se trata de un formato revolucionario donde una serie de parejas ponían a prueba su amor enfrentándose a solteros y solteras cuyo único objetivo era destruir esa relación.

Después de la fiebre provocada a medida que iban transcurriendo las emisiones, todos pensamos que el programa había finalizado de manera definitiva el pasado jueves. Pobres ingenuos…

Resulta que el otro día cuando llego a casa y enciendo el televisor, ahí está ‘El Debate de las Tentaciones’, ‘Las Tentaciones de MyHyV’, y si no, ‘El Tiempo de Descuento de las Tentaciones’. Lo próximo será ‘Los Anuncios de las Tentaciones’. O mejor todavía, la receta del éxito para unir de manera unánime a la población: ‘El Grand Prix de las Tentaciones’.

Imaginad por un momento a Ramón García luciendo abdominales junto al alcalde del pueblo más recóndito del país gritando: “Estefaníaaaaaaaaaaa” mientras juegan a la ‘Patata Caliente’. Los chistes y las símiles entre las vaquillas y las infidelidades se harían solos. Algún día, algún día…

Tengo un amigo más del Atlético de Madrid que Jesús Gil, que tras caer eliminado de la Copa del Rey contra el Cultural Leonesa, lo primero que dijo fue: “Bueno, mejor, porque si no se me solapaba con ‘La Isla de las Tentaciones’…”

Este espacio televisivo ha relegado a sus competidores de franja horaria a ser apenas ojeados por personas que desean ver ‘LIDLT’, pero que se niegan a hacerlo por no querer seguir las conductas sociales. Los típicos ofendiditos que piensan que saben más que tú por haber leído dos novelas de Bukowski cuando estaban en la facultad.

La crítica colectiva de espectadores ha catalogado, de manera involuntaria, a Chicote y su ‘Pesadilla en la Cocina’ como una franquicia de comida rápida, mientras que Mónica Naranjo cenaba cada martes y jueves alternando el ‘DiverXo’ y el ‘Celler de Can Roca’.

Y sin darnos tiempo para reponernos, en una clarísima estrategia para aprovechar la inercia de la audiencia, ha surgido una nueva edición de ‘Supervivientes’ plagada de famosos. Famosos provenientes de estos programas y que, como mínimo el 80% de ellos, ya han hecho sus pinitos en televisión con anterioridad.

Sinceramente, no espero que la próxima Edición de ‘SV’ varíe mucho con respecto a las anteriores. Al fin y al cabo siempre es lo mismo: una serie de personas que entran en un determinado espacio, que generan controversia a través de discusiones y que lo único que consiguen es acumular personas delante de la tele hora tras hora.

Da igual que se llame ‘Gran Hermano’, ‘Mujeres y Hombres y Vivecersa’ o ‘La Granja de los Famosos’. Esta batalla por el espacio tiene un único vencedor: el Jefe de Contenidos y Programación de Mediaset, que ha conseguido darnos lo mismo de siempre, buscando otra forma para disfrazarlo y que no podamos tener la excusa de que “ya aburre”. Propongo a esa persona como Presidente del Gobierno, aunque sea Pocholo.

Lo mismo me pasa con la DH5. Es “lo mismo de siempre”. He visto la historia tantas veces que raro es que aún queden anécdotas que me sorprendan. Sé quién y cómo es cada protagonista, pero todos los días estoy pendiente por si encuentro alguna novedad. Es la ‘telebasura’ de unos pocos que vivimos enganchados a los personajes de una serie que empezó en septiembre y está a punto de terminar.

Al Real Madrid lo veo como ese tronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’ prototipo del amor de tu vida. Guapo, famoso, con los brazos tatuados, bíceps perfectos de gimnasio y al que le salen un montón de ‘bolos’ cada fin de semana en las mejores discotecas de España. Una persona reconocida, por el que muchos se cambiarían y desearían obtener la mitad de la fama que ellos. Y encima, cuando sale, arrasa por donde va.

El Atlético de Madrid es ese concursante antihéroe de ‘Gran Hermano’. Dícese de aquel participante en un ‘reality show’ que se opone a la principal fuerza para ganar el concurso. Con una estrategia muy bien elaborada desde casa, su paso por el concurso está marcado por una serie de decisiones en momentos clave, que le hacen acumular cada vez más seguidores a favor de lo que en principio parecía ser el primer expulsado.

El Real Valladolid es como ese participante de ‘Supervivientes’ que vale para todo: recoge los cocos, pesca, hace fuego, va a por leña, caza y si es menester pilota el avión que les lleva hasta Honduras. El único pero: que es el anónimo de la gala de ese año y jamás obtendrá los votos necesarios más que para llegar a la final por sus méritos.

El Getafe CF es más como un concursante de ‘Got Talent’. Un individuo o un grupo de personas con una habilidad sobrecogedora en una disciplina que no practica nadie. Eso les hace únicos y saben explotarlo a la perfección. Se ganan la vida a base de actuaciones en sitios de medio-alto nivel, pero no son mundialmente conocidos. Ni falta que les hace.

El Rayo Vallecano es como un coach de ‘La Voz’. Un concursante con mucho potencial, dirigido por profesionales del mundo del fútbol, primero con Miguel Ángel Ferrer ‘Mista’ y luego con Iván Amaya. Encima, el apellido de este último es de gran recuerdo para los amantes del género musical. Entran a la academia con una voz con muchas posibilidades y salen futuras estrellas dentro de unos cuantos años.

El Rayo Majadahonda es para mí como el verdadero ganador de ‘La Isla de las Tentaciones’. Un soltero del que no recuerdo el nombre, y que ha pasado desapercibido a lo largo del programa, como un  figurante. Sin llamar la atención se ha mantenido hasta el final, casi dos meses en una isla paradisíaca, con todos los gastos pagados. Y encima, ha salido en la ‘tele’ y puede vivir de ello, por lo menos hasta el año que viene. El más inteligente de todos.

El CD Leganés de este año se parece a ese concursante que sale a los 6/7 años en ‘Menudas Estrellas’ o proclamándose ‘Campeón de Eurovisión Junior’. Su talento innato y su derroche de capacidades hacen que todos los agentes y discográficas pongan sus ojos en él. Al final, termina saliendo después de diez años en una conversación informal entre amigos, cuando alguno de ellos pregunta sin venir a cuento… ¿Y qué fue de él?

El Aravaca CF es más como el chico rebelde de ‘Hermano Mayor’. Familias con pocos recursos, con entornos desestructurados… que le hacen ser desobediente por naturaleza. Con el paso de los días, y bien dirigidos por un actor principal que se hace cargo de su proceso de cambio, termina encauzado y cambiando su comportamiento para reconducir la situación.

El AD Alcorcón es ese concursante que dice amar el programa los primeros días, pero no lo soporta cuando pasan más de dos meses sin contacto con el exterior. Los de Toni Paredes se encuentran en una fase en la que piden a los propios compañeros de concurso que les voten, para salir nominados y expulsados, porque la situación se está volviendo demasiado prolongada en el tiempo. Con todo y con eso, nadie duda de que son candidatos a continuar en este ‘show’ de la DH5 el año que viene.

Para el Burgos CF, ‘Mi Casa es la tuya’. Eso es lo que parecen decirle a todos los invitados forzosos que pasan por el Luis Pérez Arribas. Preparan la estancia con sus mejores galas, crean un clima magnífico para la hora del partido y son unos anfitriones a la altura de la Preysler. Pero cuando suena el pitido inicial del partido no hay amigos y las entrevistas más acogedoras pueden convertirse en emboscadas de la que no puedes salir, porque las llaves de su casa solo las tienen ellos.

El CD Móstoles URJC es como un nuevo participante de la academia de ‘Operación Triunfo’. Por falta de experiencia ingresan en un sitio que no conocen, con muchos egos y gente famosa. Tienen cualidades, pero desgraciadamente pasan a ser reconocidos porque el típico famoso del jurado hace bromas con ellos. A partir de aquí tienen dos caminos: si trabajan y hacen las cosas bien, pueden acabar como David Bisbal. Si hacen las cosas mal serán carne de personajes tales como ‘La Terremoto de Alcorcón’ o ‘Las Supremas de su misma localidad’.

El UD Santa Marta es el típico concursante que proviene de la versión extranjera de ese mismo concurso. Se extiende el mito de que ha ganado su edición en dicho país, pero misteriosamente nadie puede comprobarlo nunca. Llega aquí y es recibido con cierto recelo hasta ver su comportamiento. Suele terminar liado con algún o alguna concursante y juntos hacen y deshacen su historia amorosa para pasar más años en este mundo del espectáculo. Y efectivamente, año tras año nos acompañan junto al televisor.

El UD Adarve es como ese personaje televisivo que no sabemos muy bien en qué espacio ubicarlo, porque ha tenido su pequeña dosis de protagonismo en diferentes momentos. Nos lo encontramos poquito a poquito por la mañana en ‘El Programa de Ana Rosa’, por la tarde en ‘Salvame’ y por también por la noche. De primeras, a nadie le agrada, pero siempre está presente en todas galas como contertulio a favor de alguien, defendiéndolo a capa y espada. Provoca controversias, pero los que son afines a él lo son hasta el final de sus días. ‘La Princesa del Pueblo’ de la DH5.

El CD Badajoz es esa persona que sale a la ciudad por primera vez desde su pueblo natal. Es gracioso, entrañable y se gana el cariño de todos al verse perdido por no aclimatarse a la vida en la metrópolis. Lo que consigue, es gracias a esta imagen de humildad y gracias a los votos que todo el condado al que pertenece. Termina siendo el ‘Hijo Predilecto’ y dando el pregón en las fiestas. Como ‘El Koala’ en ‘GH VIP’.

El Extremadura UD es como una cita de ‘First Dates’. Al principio todo es maravilloso. No hay nada más que buenas palabras y parece que la relación que empezó con un encuentro casual en un programa de televisión terminará en boda y con hijos. Diez minutos más tarde te das cuenta de que igual todo no es tan bonito como lo pintaba Carlos Sobera. Y media hora después acabas vaticinando que lo más probables es que esta historia acabe mal.

El Atlético de Pinto es como ‘Supernanny’. Aparentemente no es necesario tomar medidas drásticas, solo recurrir a alguien que guíe y ordene la conducta de un equipo que no obtienen los resultados que merece. Jesús Núñez, en el papel de Rocío Ramos-Paul (‘Supernanny’) modifica las comportamientos del bloque de una forma calmada, a través del diálogo y apelando a la tranquilidad. El resultado, un equipo que estaba desahuciado tienen opciones serias de salvar el año.

Lo que está claro, es que si Netflix hiciera una serie titulada ‘La DH5 2019/2020’ pagaría por verla. Y no le daría la clave de mi cuenta a ninguno de mis amigos. El final de esta temporada bien merece que todos nos rasquemos el bolsillo. Pero hay otra serie por la que pagaría antes, por ver a Ramón García protagonizando la última temporada de ‘Sex Education’.