Juan Carlos Arana (Las Palmas, 2000) es el mejor ejemplo de lo que ha sido este Villarreal. Su tesón nunca le impidió volver a competir en División de Honor, a pesar de salir de las canteras de Real Madrid y Atlético de Madrid. Y todo este proceso le ha llevado a obtener la mayor de las recompensas.

¿Que lectura haces de la temporada?
– La temporada ha sido estupenda, no solo por los números que por suerte hablan por sí solos, sino la capacidad de aprendizaje que hemos desarrollado desde el principio hasta el final ha sido tremenda.

¿Cual ha sido el momento más complicado?
– Tuvimos una mala racha a la vuelta de las vacaciones de navidad, 2 derrotas seguidas contra rivales de arriba hicieron crearnos dudas acerca de la clasificación y nuestras opciones a ganar la liga, encima coincidió con una lesión mía en particular a nivel muscular que hacía aún más cuesta arriba esas 2 semanas que pasamos. Pero por suerte supimos sacarlo adelante y no bajamos la cabeza en ningún momento.

¿Cuando te diste cuenta de que el equipo podía llegar a hacer historia en el club?
– Siempre estaba esa duda, recordábamos en la copa de Campeones la única generación que la había ganado, y para nosotros eran héroes, de la dificultad que tenía y que lo lograran, nos quedamos a las puertas. Y con la Copa del Rey no especulamos, hasta el día de la final, aún ya sabiendo que hacíamos historia si nos metíamos en la final, y si aún más eliminábamos al verdugo del Villarreal en los últimos años, el Real Madrid, ya era historia viva, pues aún ganando la final con la solvencia que lo hicimos, sabemos que será difícil de igualar, y digno de admirar para los que vienen de abajo.

¿Qué nota te pondrías? ¿Y al equipo?
– A nivel personal me siento orgulloso de haber marcado una temporada tan regular, hablo en cuanto a trabajo, y ganas de entrenar y seguir entrenando, en cuanto a goles he tenido rachas y momentos muy buenos que me ayudaron a quedar máximo goleador del Grupo. Para mi ha sido la mejor temporada de mi carrera, y espero que no sea así por mucho tiempo, ya que en 20 días comienza otra nueva, y quiero que vuelva a ser la mejor de mi carrera, significará que las cosas van por buen camino.

En una temporada tan espectacular a nivel de éxito, ¿con qué aprendizaje te quedas después de todo el año? ¿En qué sientes que has mejorado como futbolista?
– Como te he dicho antes, para mi y para todo el grupo creo que el momento clave fue las 2 derrotas seguidas, nos vimos fuera, quedando mitad de año, las posibilidades eran minuciosas y suponiendo que nosotros ganásemos TODO, que repasando números hasta ahora y contando las competiciones de máximo nivel que hemos disputado, llevábamos sin perder un partido desde finales de Enero. Mi mejora en este año creo que ha sido las ganas de entrenar a morir todos los días, el perder cada juego de entrenamiento final e irme enfadado o fastidiado y deseando que llegase el del día siguiente para reventar el balón a la red.

¿Cuáles crees que son las claves de que un equipo como el vuestro haya llegado tan lejos esta temporada?
– Nuestro equipo es algo muy peculiar y difícil de creer, llevamos un rollo distinto a todos los vestuarios, incluso nosotros nos damos cuenta cuando vemos otros equipos o sus maneras de actuar en grupo. Mantenemos confianza plena en el otro y creamos ese ambiente a modo de cachondeo, siempre sabiendo cuando es momento para ello, y cuando no. Esa es la clave de nuestro vestuario.

¿Cuáles eran tus sensaciones personales antes de la final?
– Sinceramente y en la entrevista a vuestra web previa al partido, confiaba en mi equipo, sabía que si hacíamos nuestro papel y los nervios no nos comían tendríamos una final atractiva en cuanto a juego y ocasiones, y así fue, tuvimos el control la mayoría del encuentro a pesar de que los primeros minutos saliesen ellos fuertes con grandes ocasiones.

¿Te acordaste de alguien antes y después del partido?
– Me acorde de muchas personas, de mi familia, amigos y todo el mundo que me rodea y me ayuda a crecer. Pero me acordé de los momentos malos que viví, cuando salí del Atlético de Madrid todo se puso negro, no tenía equipo y tuve que empezar de 0, eso fue lo que me mantuvo vivo y atento en todo el partido, y me motivó para demostrar a todo el mundo que nunca es tarde para volver a un equipo de élite en una etapa juvenil que ya es complicado.

¿Como veías al equipo en el hotel de concentración? ¿Estabais preparados?
– Estábamos deseando que llegara, nerviosos en las comidas previas y las horas parecían días, queríamos jugar ya, llegar al campo, calentar, meterte en el ambiente de partido.

Describe el ambiente que se respiraba, sensaciones a nivel de grupo,etc.
– Siempre positivo, hablábamos de situaciones, jugadores personales de ellos y siempre a nivel de información nunca especulábamos.

En los primeros minutos de partido, hubo mucha tensión concentrada. ¿Qué sentías cuando el Atlético de Madrid amenazaba la portería de Filip?
– El atlético tenía mucha artillería arriba, y siempre lo ha demostrado, cada acercamiento por banda era un cosquilleo en la barriga para mi, pero por suerte el primer y todo gol que entró en roquetas, fue en la portería contraria.

Crees que un título como este ayuda a que tanto el club confíe más en vuestro futuro? Personalmente, sientes mayor autoestima y confianza después de tantos éxitos esta temporada?
– Obviamente es un título histórico, pero desde la humildad pienso que a día de hoy, esa temporada ya está terminada, comienza otra nueva en la que tienes que trabajar aún más, y donde se exige mucho más que en juveniles en cada partido. No podemos llegar a la próxima pretemporada con la Copa del Rey en el brazo, hay que recordarlo como un momento histórico, pero trabajando e intentando hacerla más especial llegando a la élite.

Foto: Juan Francisco Roca