Los zurdos tienen un talento innato y Jordi Ortega no se iba a salir de la norma. Su temporada está siendo para enmarcar. Fundamental en el centro del campo del Juvenil A del Villarreal demostrando clase y personalidad.

El dorsal 6 refleja lo que es Jordi

Tiene 18 años y su personalidad es abrumadora. Recuerdo el primer partido que vi de él en el Grupo 7 de División de Honor. Fue el partido ante el Castellón de la jornada 7. Una masterclass de jugar y hacer jugar. Un jugador que te entra por los ojos y te fijas continuamente en lo que hace sobre el césped. El dorsal que lleva en la espalda hace honor a las características de Jordi Ortega. La figura del 6 hecha a medida. El castellonense puede actuar tanto en la base como por delante de los pivotes, es decir, como interior, incluso como enganche. Esto último es menos habitual debido al esquema que utiliza Pere Martí.

Esencial en la medular

Jordi suele situarse junto a Rodri Alonso en el doble pivote. Rodrigo se queda en la base (es un mediocentro más posicional) y Jordi se descuelga con mucha facilidad e inteligencia.  Ha jugado un total de 15 partidos y, en 13, ha sido titular. Solamente se ha perdido 3. Creo que tanto Rodri como él son la base del equipo, el motor, el engranaje a partir del cual el equipo construye y funciona. Ortega tiene unas condiciones muy buenas siendo tan joven. Domina muchos registros y es sobresaliente en muchos aspectos.

Creo que una de las grandes facetas que maneja Jordi es la pausa y tranquilidad que le da al juego de su equipo. Ya puede haber alboroto, presión, incomodidad, etc que Jordi va a practicar su fútbol sosegado. No le tiembla el pulso en ningún contexto y eso es algo que a muchos jugadores les falta. Sin duda, el Villarreal lo nota positivamente. No le quema el balón en los pies y elige siempre la mejor opción.

Talento natural

También, hay que resaltar su gran trato con el balón. Jordi Ortega es zurdo y tiene un talento natural. Muy estético. Esas orientaciones a la pierna izquierda con un solo toque para después desplazar el balón en largo al pie del que recibe. Técnicamente es una maravilla. Filtra, asiste, incluso marca (ha marcado dos goles en la primera fase).

No le importa echarse el equipo a la espalda cuando el partido se pone cuesta arriba (pocas veces ha ocurrido esto ya que el Villarreal ha dominado la mayoría con puño de hierro) e ir a la base, entre centrales, y asumir el rol de llevar el peso de la jugada. Los rivales no le deben dejar tiempo para pensar ni espacio para armar una jugada o un disparo. Si ocurre esto, Jordi se aprovecha, y además bien.

Tiene algo especial, un talento innato que deja pasmado a la persona que le gusta este deporte. Si ustedes no han visto un partido de Jordi, miren uno de esta temporada con el Juvenil A cuando tengan un hueco. No se arrepentirán. Para ir acabando este articulo sobre Jordi, un jugador que me fascina, solo quiero hacer una petición.

Espero que dentro de unos años veamos a Jordi Ortega en La Cerámica. Hay que saber pulir bien a este diamante en bruto. Talento tiene y mucho.