Javier Tapia es un mediocentro con gran desplazamiento, tácticamente extraordinario y potente en lo físico. Sus condiciones le hacen esencial en el 4-3-3 de José González de la Cruz Villanovense,  donde juega de pivote, escoltado por dos interiores. Componente de la selección extremeña sub 16 que participó en el último campeonato de España, ya ha debutado en tercera división con el CF Villanovese, todo ello con un año menos que casi todos sus compañeros. Hoy charlamos con él.

 

En primer lugar háblanos de tu trayectoria.

Al igual que otros de mis compañeros, empiezo en la UD Cruz Villanovense con tres años. Mi padre y mi hermano son unos locos de este deporte y me metieron en el equipo del pueblo muy pequeño. Este año he cumplido los diecisiete y creo que he logrado mis objetivos, pues he debutado con el primer equipo en Tercera División y hemos logrado el ascenso a División de Honor.

 

Pregunta: ¿Cómo estaba funcionando el equipo hasta el parón?

Respuesta: El año pasado ya hicimos una gran temporada en liga nacional extremeña, quedando sextos. Este año afrontábamos la temporada con la única idea de ascender y desde julio el equipo se mentalizo con ese objetivo. Semana a semana nos superábamos en los entrenamientos para poder lograr el ascenso. Hemos estado muchísimas jornadas sin perder. Creo que esa ha sido la clave del éxito.

 

P: Es ya conocida la gran competitividad que ha existido toda la temporada en el equipo. ¿Cómo lo valoras?

R: Ese ha sido nuestro mayor logro. El míster formó una plantilla amplia desde el principio y cada semana estábamos los veinte jugadores luchando por conseguir un puesto en el once. Solo podían ir convocados dieciséis, por lo que el trabajo durante la semana era vital para poder ganarse un puesto. Los sábados en el campo eso se notaba.

 

P: Ya conocemos la estupenda generación que desde benjamines ha conseguido llevar al equipo a lo más alto. ¿Cómo se consiguen generaciones así?

R: Los títulos hablan por sí solos, casi todos los años hemos conseguido algún título colectivo, además nuestro equipo está formado por gente de la zona, por lo que nos conocemos todos. Creo que este detalle es muy importante a la hora de conseguir ganar.

 

P: El año pasado jugaste liga nacional extremeña de juveniles siendo cadete de segundo año. ¿Notaste la diferencia?

R: Al ser un año más pequeño que ellos, siempre jugaba con chicos mayores. Yo empecé la pretemporada con ellos porque todavía les faltaba gente. Durante esos primeros entrenamientos le guste al míster y decidió contar conmigo para la temporada. Me lo tomé muy en serio y empecé a trabajar por mi cuenta, mejoré mucho físicamente. Al final logré disputar casi todos los partidos de titular, de hecho, al final de temporada bajé con el cadete, que en realidad era mi equipo por edad, para ayudarlos a conquistar el Campeonato de Extremadura, aunque sufrí una lesión que me apartó del equipo.

 

P: ¿Cómo se produce la lesión?

R: En el primer partido en el que vuelvo al cadete marco un gol en el minuto dos. Al volver a nuestro campo, me cruzo con un compañero y me tuerzo el tobillo de una forma fea. Me hago un esguince bastante grave, incluso estuvieron a punto de operarme. Realicé buena rehabilitación y finalmente quedo en un susto.

 

P: Háblanos de que perfil de mediocentro es Javier Tapia.

R: Nosotros en la Cruz Villanovense jugamos con un 4-3-3, actuando yo como pivote en el centro del campo. Creo que soy un futbolista muy competitivo. El futbol es un deporte en equipo y a mí me gusta defender al máximo lo mío y lo de mis compañeros. Si tengo que hacer un doble esfuerzo para hacer una ayuda lo hago sin problemas. El juego aéreo no se me da nada mal y con el balón en los pies me defiendo, tengo gran desplazamiento largo e intento no complicarme a la hora de asociarme en corto.

 

P: Al igual que tu compañero Antonio Morales, también has sido convocado con la selección extremeña. Háblanos de esta experiencia.

R: En cadetes de primer año tuve la suerte de disputar el campeonato de España con la selección extremeña sub 16. Ese torneo no se nos dio muy bien porque no conseguimos ninguna victoria, pero al año siguiente, siendo ya cadete de segundo y habiendo jugado toda la temporada con el juvenil, volví a ser seleccionado y la cosa fue muy diferente. Pasamos a la siguiente fase y nos quedamos fuera por un punto, consiguiendo los mismos que la selección madrileña. En estos torneos ves realmente el nivel que hay en otras selecciones, que están compuestas por jugadores de filiales de equipos de Primera División, que se conocen y que saben jugar juntos. Nosotros tuvimos varios amistosos antes del torneo para conocernos, pero cada uno jugaba a lo que jugaba en su equipo. Aun así hicimos un gran papel.

 

P: ¿Qué expectativas tienes de la División de Honor?

R: Si ya de por si es una liga muy competitiva, este año lo será mucho más al ser más equipos. Cada club tiene sus objetivos, para nosotros sería un logro enorme conseguir la salvación y yo creo que está en nuestras manos. Somos un grupo fuerte, no tenemos los mismos recursos que otros clubes pero contamos con nuestras armas y las sabemos usar muy bien. Los partidos en casa van a ser duros para cualquier rival que venga.

 

P: Desde el punto de vista de un jugador clave en el plano táctico, cuéntanos como juega la Cruz Villanovense.

R: Nos gusta empezar los partidos muy intensos, empezando por los delanteros que hacen un gran trabajo a la hora de presionar al rival para buscar el balón largo, pues dominamos el juego aéreo. También tenemos una gran defensa, ya que somos el equipo menos goleado de la liga. Otra cosa que destacaría es el sistema de coberturas que usamos, que nos permiten ayudarnos en defensa y generar superioridades en ataque.

En cuanto al plano personal, el míster jugaba en mi posición y me ha ayudado muchísimo a lo largo de la temporada. Siempre me comentaba aspectos a mejorar que me han servido mucho durante el año. Un entrenador que tiene experiencia como jugador sabe perfectamente que pedirle a sus jugadores en cada partido.

 

P: ¿Cómo fue el debut en tercera?

R: Yo empecé en pretemporada a entrenar con el primer equipo junto a varios compañeros más. Después, durante la temporada, casi todos los jueves acababa el entreno con ellos. Una semana hubo descartes de convocatoria en el equipo y tiraron de mí para cerrarla. Fue un partido en casa contra la UD Montijo. Comenzamos ganando dos a cero antes del descanso, marcamos el tercero ya empezada la segunda parte y en el minuto 80 el entrenador me dijo que iba a entrar. Me puse nervioso, pero en cuanto entre al campo me centré en jugar y en hacer lo que sabía. La principal diferencia es que ya existe cierta profesionalidad y no hay el mismo tiempo de reacción. Fue sin duda una grandísima experiencia.

 

P: ¿Qué les dirías a los aficionados de la Cruz Villanovense de cara al año que viene?

R: Solo decir que confíen en nosotros. Somos un club pequeño al que nadie le ha regalado nada. Si estamos en esta situación es porque hemos trabajado duro para lograrlo. Es importante que la gente nos ayude, que vengan a vernos cuando juguemos en casa. No sabemos cómo va a terminar la temporada pero sí qué esfuerzo y dedicación no van a faltar.

Foto de portada: Javier Tapia