Bajo esa planta de portero espigado, José María Saldaña (Almería, 2001) rezuma una confianza enorme en sus cualidades, a pesar de su posible timidez en el cara a cara. Sin embargo, basta verle en un pequeño rato de una mañana apacible de martes para saber que es un tipo de equipo. De esos donde premia más el colectivo que cualquier mérito individual. Y eso, en el Atlético de Madrid y, además, en la Selección Española, son valores fundamentales.

Es el portero menos goleado del Grupo 5, y ahora convocado con la Selección Española. No sé cómo está viviendo este momento…

  • Es un momento bonito. Bueno, parece que nos están premiando las cosas buenas que estamos haciendo. Y ya no sólo cosas mías, sino del equipo también. Estamos luchando y esperamos dar guerra en el Grupo.

Desde Almería hasta hoy, ¿qué es lo que más le reconforta de este largo camino? Porque al final esto es un premio…

  • Han sido muchos años de trabajo y también de sufrimiento, junto a mi familia. Les doy las gracias a ellos, que siempre son los que han estado encima de mí, apoyándome. Y a seguir luchando, que esto acaba de empezar y queda mucho camino.

¿Fue de ellos de quien se acordó cuando se enteró de la convocatoria? ¿Pensó en alguien más?

  • Ellos son lo principal, ya que es mi familia y siempre la tengo ahí. Pero también de mi entrenador de porteros (Curro Galán, del Atlético de Madrid), que siempre ha estado ayudándome y luchando para ver si podía llegar a este momento. También a amigos, familiares. Todo es gracias a ellos.

¿Ha podido asimilarlo?

  • La semana pasada me costó un poco. Estábamos en la concentración de la Youth League y me costó un poquito. Pero luego, cuando fueron pasando los días, me fui dando cuenta que era verdad y aquí estamos (risas).

Es raro que no le conozcan pero, para el que no sepa quién es, ¿cómo se define José María Saldaña como portero?

  • Creo que soy un portero que tiene bastante personalidad, que no se achanta ante las diferentes situaciones. Y que vamos para delante, que esto acaba de empezar y hay que mejorar muchas cosas.

Hablando de mejorar, tiene unos registros que cada vez van a mejor (sólo 0,3 goles encajados de promedio). ¿Hay algún límite para usted? Porque sus registros en la portería son descomunales…

  • Esto es muy largo. Es muy largo. Es verdad que ahora estamos muy bien, tenemos una solidez impresionante y yo espero que esto siga así. Viene de un trabajo muy duro por detrás. Cada día, sin descanso, todos los domingos…pero creo que esto va a seguir para delante y al final de temporada vamos a tener un registro histórico.

¿Hay algún secreto para mantener la constancia a niveles tan altos?

  • Cada partido, como decimos en el Atleti, es una final. Vamos minuto a minuto, y nosotros siempre decimos que si la portería se mantiene a cero y marcamos un gol, vamos a ganar el partido. Entonces, si se gana todos los partidos 1-0, bienvenido sea.

¿Ha podido hablar con el seleccionador estos días? ¿Qué le ha dicho?

  • Todavía no hemos tenido un rato para charlar. Me gustaría, pero todo lo que me diga será bienvenido.

Más o menos sabrá lo que le pide. Porque con sus actuaciones…

  • Especialmente no me ha pedido nada. Pero lo que me pida, voy a intentar dar el máximo y afrontarlo.

En estas primeras horas de concentración, con toda la vorágine, ¿cómo las ha vivido?

  • La verdad que las primeras horas han sido bonitas, porque nos juntamos con compañeros del Madrid, que ya nos hemos enfrentado a ellos. Aparte además de algún compañero de Andalucía, que es mi zona. Es muy bonito volver después de dos años.

Le pregunto la última, ¿hay algún espejo en la portería de la Absoluta o de algún otro portero que haya sido internacional en el que se suela fijar?

  • Siempre tenemos la figura de El Santo (Íker Casillas). Nos dio un Mundial, ha hecho mucho por la Selección y es el primer referente que a todo el mundo le viene cuando viene aquí. Tener esa referencia, es lo más.