Basta con escucharle hablar para saber que estamos ante un hombre apasionado del fútbol. Porque el éxito de Carlos González (07/04/1986) no se traduce sólo en títulos. Su pasión por el balompié es patente, en esta charla donde recorremos su trayectoria de manera amplia, con su nuevo e ilusionante proyecto en Kuwait, su afecto con el Málaga CF, o los intensos y exitosos años en el Atlético de Madrid.

PREGUNTA: La primera pregunta, ¿cómo está Carlos González?

RESPUESTA: Pues Carlos González está muy bien, muy ilusionado con un proyecto que tiene entre manos. Y, nada, comenzando a dar los primeros pasos de este nuevo proyecto. La verdad es que hasta ahora muy contento y, como te digo, con mucha ilusión de lo que me viene por delante.

P: Para quien le haya podido perder la pista, ¿cuál es ese proyecto en el que está involucrado Carlos González?

R: Pues mira, ahora mismo estoy trabajando para la Federación de Fútbol de Kuwait, un país que está en el Golfo Pérsico. Y, bueno, hago la labor de seleccionador, me trajeron aquí como seleccionador Sub-17 y en estas últimas semanas, por promociones internas, se ha dado la posibilidad de que pueda dirigir la Sub-23 también, el equipo olímpico, y ya te digo la verdad que muy contento por esta nueva aventura y por los retos que se asoman próximamente y con muchas ganas de empezar a entrenar, porque hasta el momento no hemos tenido la posibilidad de pisar el césped, pero estamos avanzando en mucho trabajo de despacho, de scout, de conocimiento, y eso es lo que me traigo entre manos hasta el momento.

P: ¿Cómo está siendo la adaptación, no sólo a un fútbol diferente como el español o el europeo, sino a nivel personal al país, a la cultura?

R: Por ahora muy bien. Llevamos relativamente poco aquí. Es un proyecto donde estamos involucrados 13 entrenadores con el objetivo de hacer crecer el fútbol kuwaití desde la Federación, y desde las categorías sub-12 hasta la absoluta. Este hecho hace que la adaptación sea un poco más sencilla, porque estamos un grupo de españoles y esto hace mucho más fácil el día a día aquí. Aparte, como país y como cultura hasta el momento muy contento, porque el kuwaití es una persona muy hospitalaria, que nos está haciendo la llegada muy fácil, muy sencilla y muy cómoda. Ahora, estamos viviendo ese proceso de acoplamiento a un nuevo sitio en el que tienes que asentarte,  en el que comienzas a conocer el contexto en el que vas a trabajar, cómo funciona la Federación, el fútbol de aquí…qué parámetros o características tiene y, a partir de ahí, empezar sobre todo a conocer  jugadores y a tener mucha información que nos va a ayudar a plantear el futuro próximo.

P: Le tengo que preguntar, del Atlético de Madrid a la Federación de Fútbol de Kuwait, ¿cómo surge esta nueva oportunidad?

R: Después de acabar en el Atlético de Madrid me surgen varias opciones de continuar como entrenador y una de las opciones que me salieron fue esta de Kuwait, a través de gente de fútbol, la que uno va conociendo, van surgiendo estas oportunidades a través de otras personas…al final cuando hago publica mi salida, comienzan a surgir a partir de ahí distintas opciones y una de ellas fue esta de salir al extranjero.

P: ¿Lo pensó mucho, o fue una decisión fácil?

R: Soy una persona bastante reflexiva, no suelo tomar decisiones a bote pronto. Mido mucho los pros y los contras de cada paso que uno da en su carrera deportiva. Y, obviamente lo pensé, estuve buscando hacer un poco de introspección, de pensar que necesitaba para seguir creciendo. Pensaba que necesitaba estímulos nuevos y estímulos de carácter distinto a los que había tenido en los últimos años. Y, como me considero una persona que quiere crecer, y ambiciosa, pues busque el lugar donde me diesen el mayor número de estímulos para crecer. Ya no sólo a nivel profesional, sino a nivel personal. Entonces mirando en la balanza y analizando las otras opciones que tuve, al final me decanté por esta opción, a nivel personal es un reto porque nunca he salido de España laboralmente y esto me supone un reto personal que quería vivir. Estoy en una franja de edad que creo que es el mejor momento para vivir una experiencia así. Y después a nivel futbolístico o profesional, analicé que el hecho de trabajar como seleccionador y no como entrenador, creo que me hara más polivalente o más completo, también aparte, el hecho de enfrentarme a la barrera del idioma, a una cultura futbolística distinta y a la manera de cómo se trabaja en una Federación seguro que sumará en mi haber y de cara a mis siguientes pasos es una opción que considero que me va a dar alguna ventaja.

P: Cerrando la etapa en Kuwait. De todas las diferencias entre ser entrenador de club y seleccionador nacional, ¿cuál es la que más nota Carlos González?

R: El día a día. El césped, el campo, ese levantarte todas las mañanas y saber que vas a hacer un entrenamiento y que vas a trabajar 2 horas, 90 minutos o el tiempo que sea con los jugadores a pie de campo. Quizá esa es la mayor de las diferencias. Estoy trabajando para adaptarme, pero bueno, también si es cierto que dentro de las características de esta federación, de la selección kuwaití, no es una selección en la que vayamos a tener un modelo de trabajo típico, sino que vamos atener más posibilidades de tener contacto con los jugadores y eso nos acerca más a esa parte del club que quizá es la mayor de las diferencias.

P:Antes de aquella etapa en el Atlético de Madrid estabas en el Málaga CF. Y, por hacer un poco de recordatorio, ¿con qué se queda de esos primeros pasos y de aquellos momentos?

R:Yo llegué a Málaga haciendo la función de segundo entrenador, justo con la persona con la que comparto proyecto aquí en Kuwait que es Andrés Carrasco (entrenador en FC Barcelona, Shakhtar Donetsk y ahora seleccionador de Kuwait). Ese año, donde yo hago las funciones de segundo en el Cadete A del Málaga fue un año que me marco, porque ahí es donde me doy cuenta que quiero ser primer entrenador,  y donde se dieron ciertas circunstancias a lo largo de la temporada que me permitieron el final de esa campañaacabar como primer entrenador, y posteriormente la posibilidad de coger un equipo la siguiente temporada. Entonces, sobre todo, me quedo con eso, con ese punto de inflexión dentro de mi corta  carrera deportiva como entrenador, donde trabajé en  un club con una estructura profesional, donde había gente muy capacitada y donde aprendí mucho. Y esas tres temporadas que estuve allí en Málaga me sirvieron para quizá dar el paso más importante de mi carrera deportiva en aquel momento, que fue incorporarme a la estructura deportiva del Atlético de Madrid.

P: ¿Cómo surge esa decisión?

R:Al final surge, yo  creo,  por varios motivos. El motivo principal, el hecho de que estaba sumando buenas temporadas dentro del Málaga CF. Ese último año acabamos ganando la copa Coca-Cola de Cadetes, lo que era el campeonato de España Sub-16, con una generación brillante, donde ahora muchos de esos jugadores están en el primer nivel como Javi Ontiveros, Brahim Díaz, Luis Muñoz… hay  muchos de ellos que están jugando en el fútbol profesional. En los años siguientes con el Infantil A y Cadete A conseguimos éxitos deportivos y formativos, consiguiendo Ligas y el campeonato de Andalucía.

El principal motivo considero que es esa trayectoria y el segundo obviamente el conocer a gente en el mundo del fútbol que te permite abrirte puertas en otros lugares. Al final, esos dos motivos fueron los principales. A partir de ahí, tuve la oportunidad de reunirme con el que considero que es mi mentor allí, con Miguel Ángel Ruiz, director deportivo de la cantera en aquel momento. Me entrevisté con él y todo cuadró, me dieron la oportunidad de incorporarme al Atlético de Madrid como entrenador del Infantil A. También fue sencilla la adaptación, puesto que también estudié en Madrid Ciencias del Deporte y comencé en el Rayo Vallecano trabajando de Preparador Físico y de Segundo Entrenador. Entonces, el hecho de mudarme a Madrid no supuso un gran cambio y eso aceleró el proceso de adaptación al nuevo club e hizo que también todo comenzara a salir tan bien.

P: ¿Cómo se consigue el título del Grupo 7 con el Atlético Madrileño? Me deja alucinado, porque son jugadores de segundo año. ¿Cómo se consigue que un grupo vaya tan a muerte y saque todo ese potencial, para conseguir un hecho tan importante y tan histórico?

R: Una de mis máximas dentro de mi trabajo es ir día a día, trabajar día a día y sólo pensar en el hoy, cuando pase el tiempo, ya mirarás atrás y te darás cuenta de todo lo que has recorrido. Y yo creo que esa fue una de las claves de ese Madrileño, en la que nos encontramos en un escenario y un contexto raro. Fue el año en el que coincidió la sanción FIFA al Atlético de Madrid y no pudo hacer fichajes hasta el periodo de enero. Entonces, coincidimos con chicos que eran de segundo año la gran mayoría, pero que habían sumado alguna experiencia en esa categoría. Eso fue un punto a favor, puesto que no venías con un grupo que subía de Liga Nacional, sino que era un grupo que ya había tenido esa experiencia. Y, ya te digo, al final convencer a los chicos de que éramos capaces, el ir partido a partido, esa gran frase que está inculcada dentro de los valores del Atlético de Madrid. Y poco a poco, ir creyendo en nuestras posibilidades y viendo que ante cualquier rival el equipo daba la cara y que éramos muy muy competitivos. Estaban los chicos muy comprometidos con el club, con el cuerpo técnico, con sus compañeros y, sobre todo, tenían una capacidad de trabajo bestial. También en enero tuvimos una inyección de aire fresco con ese final de la sanción y pudimos subir cuatro o cinco jugadores del Juvenil Nacional con mucho talento,  eso sin duda nos ayudó a conseguir el éxito final que fue el de ganar una Liga histórica.

P: ¿Cuándo el Atlético Madrileño levanta la Copa? ¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza?

R: Se me pasa como si fuera un tráiler de una película, pero de la temporada entera. De momentos, buenos, álgidos de donde el equipo estuvo muy bien y también se me pasan momentos difíciles, ya que faltando, si no me equivoco, tres o cuatro jornadas, estábamos a dos puntos de ganar la Liga, a un partido, y sumamos dos o tres derrotas consecutivas. Bueno, se me pasó todo por esa cabeza al igual que esas grandes renuncias y esfuerzos que hacen los chicos, y uno mismo en el día a día, y que por suerte, tuvo recompensa en ese éxito final.

P: Del Atlético Madrileño pasa al Atlético de Madrid, al juvenil del Grupo 5. Releva a Manolo Cano, que acaba siendo campeón de la Copa de Campeones, ¿cuál es la diferencia, más allá de la edad? ¿Cambian mucho las expectativas del Atlético Madrileño y el Atlético de Madrid?

R: Sí, yo creo que, desde luego, cambian las expectativas. Al final, cuando tú estás en el Atlético Madrileño no tienes tanta obligación de ganar y más de formar bien a los chicos y que sea un año un poco de transición en el que tengan esos estímulos que le haga crecer a nivel competitivo de cara al futuro. Y cuando pasas a ser la primera espada después del filial de la academia del Atlético de Madrid, pues, obviamente, las expectativas cambian. Una de las cosas que se miran y que se deben de mirar son los resultados, porque no nos podemos olvidar que estamos formando jugadores profesionales para el futuro y esa formación sin el resultado se queda coja.

Entonces, claro que se cambia un poco la perspectiva pero era un grupo el cual se mantuvo la gran mayoría, y después, se sumaron algunos jugadores que repetían año y que ya habían tenido esa experiencia de aquel triplete con el juvenil de Manolo. Fue relativamente sencillo, porque esa exigencia de ganar y del resultado que suelen tener estos equipos, nosotros nos lo habíamos generado de manera propia el año anterior. Por lo tanto, no sentimos una presión distinta. Al final lo que buscamos en el jugador es esa autoexigencia de ganar siempre desde que son chiquititos y eso hace que, cuando llegue el momento en el que importa mucho ganar, pues no sientan esa presión.

P: Cuando Carlos González ve que jugadores como Brahim Díaz, Javier Ontiveros, Víctor Mollejo o Sergio Camello entre otros, que están en el fútbol profesional, ¿cuál es ese sentimiento que aflora dentro del corazón?

R:Un sentimiento muy fuerte, desde luego. Uno al final tiene un vínculo casi más que profesional, humano, con estos chicos con los que compartes muchísimo tiempo con ellos. Cuando estás en una cantera de élite y tienes una exigencia competitiva tan alta, al final inviertes muchas horas en esos jugadores, mucho tiempo, casi estás más tiempo con ellos que con tu familia por las concentraciones y todo…por lo tanto, se genera un vínculo casi de amistad, un vínculo humano que te hace estar muy orgulloso del ver que chicos que han pasado por tus manos les has podido aportar tu granito de arena en ese crecimiento. Y, sobre todo, en el que consigan sus sueños.

Al final, yo creo que el mayor de los títulos para un entrenador formador, como en este caso yo, es el ver jugadores que están tocando la élite y ya no sólo que la tocan sino que se asientan y demuestran que tienen un grandísimo nivel, estome enorgullece tremendamente.

P: ¿Qué balance hace de estas dos últimas temporadas? Campeones de Liga, cuartos de final en Copa de Campeones y finalistas en Copa del Rey. Y esta última, marcada por la pandemia.

R: Hago un balance muy bueno. Si te das cuenta, la plantilla de hace dos temporadas y la última son totalmente distintas, pero las dos han competido a niveles muy altos. Es más, en la primera temporada en el Grupo 5, en el Juvenil A, acabamos la temporada invictos ,hicimos un récord que no es nada fácil ante un Real Madrid. Y después tuvimos ese tropiezo en la Copa de Campeones pero que nos ayudó muchísimo a cómo afrontar la Copa del Rey después, la cual por desgracia nos quedamos a las puertas de conseguirla con el subcampeonato. Pero ese fue un año inolvidable, en el que los jugadores tenían una autoexigencia bestial y eso nos hacía crecer diariamente, a ellos mismos y a nosotros el cuerpo técnico.

Y en la última temporada también hago un balance muy positivo, porque me quedo con el crecimiento que he visto en este grupo a lo largo de la temporada. Empezamos de manera dubitativa, con algunos resultados que no fueron del todo buenos. Pero si analizamos los últimos dos meses, antes del parón por la pandemia, el equipo estaba dando un nivel muy alto y estaba haciendo partidos muy buenos. La pena es esa, ese parón en seco que hizo que acabásemos la temporada sin tener la posibilidad de continuar con esa trayectoria en la que estábamos. Acabamos con un partido en Amsterdam en la UEFA Youth League muy bueno, donde se nos escapó por detalles y al final acabamos perdiendo en tandas de penaltis. Pero hicimos una Youth League espectacular, salvo la mancha de la primera jornada, los chicos compitieron como bárbaros, muy contento con su rendimiento.

Y en Liga igual, tengo el recuerdo del último partido en casa contra el Real Valladolid antes del parón, donde dimos una imagen muy buena del fútbol que queríamos hacer. Y a nivel individual había jugadores que estaban creciendo muchísimo. Así que realmente hago un balance muy positivo de los dos últimos años en División de Honor, de los tres realmente, consiguiendo dos Ligas y un subcampeonato de España en Copa del Rey y esta al final con lo del parón, pues sin tener la posibilidad de luchar por más cosas. Pero considero que debemos estar muy contentos con el trabajo que se ha hecho estos años atrás.

P: Le pregunto por esa rivalidad Atlético de Madrid – Real Madrid. ¿Cómo vivió Carlos González esos derbis? Fueron resultados ajustados, pero con mucho morbo por esa rivalidad que había.

R: Al final los derbis son partidos especiales. Como entrenador, uno intenta trabajarlos de una manera muy similar a los demás, intenta dar valor a todos los partidos de igual manera porque al final son tres puntos como todos. Pero si que tiene ese puntito extra de que es contra el “eterno rival”, los vivimos con mucha ilusión, eran partidos muy bonitos, son estos partidos los que te acercan más al fútbol profesional y al fútbol de élite. Los trabajábamos muchísimo en el detalle, intentando controlar todo lo controlable durante la semana, en ellos veíamos realmente al jugador que ante ese punto de estrés que genera este tipo de partidos, competía bien y sacaba lo mejor de él mismo. En el caso de las dos últimas temporadas, fueron tres empates donde ninguno fue muy superior. Estos partidos son de detalles, donde obviamente hay respeto por los dos equipos y donde puede ganar cualquiera. Independientemente del momento en el que estén y del lugar de la clasificación que ocupen, porque tanto Real Madrid como Atlético de Madrid tienen jugadores de altísimo nivel y estos partidos grandes son partidos para esos jugadores es ahí donde sacan su mejor versión.

P: ¿Cómo se motiva a un grupo, con el que se tiene tanta confianza, para un partido como este?

R: Cuando más trabajo cuesta motivar al equipo es contra rivales donde el escudo no te estimula tanto. Estos partidos, los de Youth league, los derbis y tal… son partidos donde viene la motivación intrínseca. Quizá lo que hay que hacer es intentar que esa motivación no te juegue una mala pasada y hay que buscar un poco el equilibrio de esas emociones del equipo y de los jugadores. No creo que haya que motivar de manera distinta, al revés, lo que hay que intentar es tener un conocimiento profundo de cómo está el equipo, de qué siente y como entrenador siempre digo que lo que tenemos que hacer es equilibrar un poco a nivel emocional el sentir de la plantilla.

P: ¿Cómo ve desde fuera Carlos González a esta generación del Juvenil A?

R: Es un grupo con mucho talento. Tuve la suerte de que en el primer año, en el Infantil A, pude entrenar a un 60-70% de esta plantilla que hoy está en el Juvenil A. Son chicos de mucha calidad, chicos que han madurado mucho, chicos que hicieron una muy buena campaña en el Grupo 7 y creo que es un equipo que está preparado para competir contra cualquiera, seguro que hará un buen año.

P: ¿Qué le queda deportivamente por conseguir?

R: Muchísimas cosas. Sólo tengo 34 años y espero tener una carrera deportiva larga. Espero conseguir, sobre todo, disfrutar del día a día. Ahora mismo estoy en un proyecto muy ilusionante como te he dicho, donde tenemos un torneo muy importante como es la copa del Golfo Pérsico en marzo y eso es lo que me ocupa ahora, el conocer el país, asentarme lo más rápido posible y el hacer crecer el fútbol kuwaití.

Ahora mismo eso es lo que me preocupa y no pienso más allá. Al final los éxitos que he ido consiguiendo no han sido éxitos que me haya ido proponiendo a largo plazo, realmente han ido apareciendo sobre la marcha, cumpliendo el corto plazo. Entonces, por ahora, vamos a seguir con la misma fórmula, que hasta el momento, por suerte no me ha ido mal, vamos a seguir  disfrutando del camino en esta aventura en Kuwait que me va a permitir crecer.

P: Le voy a hacer la última pregunta, aunque le dejo si la quiere responder o no, porque creo que ya me ha respondido en esta. ¿Tiene en el futuro alguna preferencia de club o cantera por entrenar?

R: No, la respondo diciéndote lo mismo. Ahora mismo estoy centrado, estoy al cien por cien aquí, no pienso en irme a otro sitio, hoy por hoy. Aun así no podría negar que obviamente en el Atlético de Madrid he vivido muy buenos momentos. Vivamos el presente al 100% y veamos que nos depara el futuro.

Foto: Atlético de Madrid