El Rayo Vallecano afrontaba su último partido del año como una final. La mentalidad de los de Amaya estaba preparada para recibir al CD Badajoz. Los franjirrojos llevaban dos partidos seguidos puntuando gracias a dos empates. Uno de ellos la semana pasada contra el colista de la liga Los Yébenes San Bruno.

El partido comenzaba en una fría tarde, donde ambos equipos salieron al terreno de juego con las pilas puestas para llevarse los tres puntos. El Rayo Vallecano salió muy fuerte e intentó hacer gol en los primeros minutos, pero la defensa visitante frenó todo ataque. El balón estaba en tierra de nadie, con ataques alternos por parte de los dos equipos sin acierto.

Hasta llegar al minuto 18, donde Álvaro Baladía aprovechó una contra y con gran velocidad se deshizo de la marca y pegó un derechazo al balón para hacer el primero. Aún quedaba mucho partido, y el Rayo Vallecano no es que tenga especial suerte cuando marca en los primeros minutos. A pesar de ello, los de Amaya buscaron el segundo sin suerte, y el Badajoz hizo esfuerzos por empatar en vano.

Ambos equipos se fueron al descanso con mucho por jugar todavía. Las ganas y el esfuerzo por parte de los dos conjuntos se habían hecho notar en la primera parte. Tanto la victoria del Rayo, el empate como el adelanto en el marcador por el Badajoz hubiera sido posible. Sin duda, como en casi todos los partidos de los vallecanos, un encuentro con mucha intensidad.

Al arrancar la segunda mitad, el equipo visitante salió a por todas intentando empatar el encuentro. Los veinte primeros minutos fueron un asedio del Badajoz, que la defensa rayista supo frenar perfectamente. A su vez, el segundo pudo materializarse por parte del Rayo, pero el equipo estaba más concentrado en defender su meta.

El partido se volvió muy defensivo, con ambos equipos muy bien plantados, y a pesar de realizar cambios nada fue suficiente para batir la meta de Santi. Así, los últimos minutos el equipo rayista estuvo encerrado en su área tratando de repeler todo ataque. Por poco sus esperanzas de ganar se apagaron, pero el árbitro pitó el final del encuentro y el Rayo Vallecano consiguió los tres puntos en un duro partido.

Sin duda ha sido un encuentro para cerrar bien el año y empezar el que viene de la mejor manera. Es cierto que las cosas no han ido bien en este inicio liguero para el conjunto franjirrojo, pero si siguen esta dinámica, el próximo año volverán al puesto que verdaderamente se merecen.