El pasado lunes amanecíamos con una de las noticias más relevantes del panorama cinematográfico reciente. Por primera vez en la historia una película de habla no inglesa se proclamó ganadora del premio Oscar a ‘Mejor Película’ del año 2019.

Si a estas alturas hay alguien que vive en una cueva y se le ha pasado por la cabeza que estamos hablando de ‘Si yo fuera Rico’, la respuesta es no. Puede parecer injusto, aunque solo sea por el mérito que tiene aguantar sin salir del cine durante los 98 minutos que dura la película, más los anuncios. Ni siquiera para ir al baño…

El largometraje que consiguió hacerse con el reconocimiento de la mayor parte de los miembros del jurado fue ‘Parasite’. Boon Joon-ho (director de la película) conseguió seducir a los más críticos con un drama lleno de suspense y humor negro. Con esta fórmula, el director se alzó con la estatuilla de los Oscar: la muñeca flamenca que pones encima de la tele, pero en versión americana.

Las similitudes entre el fútbol y la gala más célebre del cine estadounidense son más abundantes de lo que nos creemos. Por ejemplo, Neymar se llevaría sin duda el premio al mejor actor. El de mejor secundario se lo daría al jugador que se tumba detrás de la barrera en una falta cerca de la frontal del área para evitar el tiro por debajo. Eso es darlo todo por el equipo.

El mejor actor de reparto, para el ex central del Real Madrid, Pepe. Y si no que se lo pregunten a Casquero. El ‘Mejor Maquillaje y Peinado’ para el peluquero de Pogba. La ‘Mejor Canción Original’, mi grito en el gol de Iniesta durante la prórroga de la final del Mundial de Sudáfrica, y la mejor fotografía para el beso entre Íker Casillas y Sara Carbonero.

Maravillosa la mente, que relaciona distintas épocas y momentos futbolísticos, y los asocia con la gran pantalla. Es la magia del cine…

Lo mismo me pasa con la DH5. Dicen que el fútbol son estados de ánimo, y restando apenas nueve jornadas de Liga los puntos se acaban, los plazos se vuelven inexistentes y los equipos pretenden encauzar su camino mirando ‘el lado bueno de las cosas’. O tratando de esbozar sonrisas antes que lágrimas.

Mientras tanto cada uno vive su historia, pendientes de un final donde ni el mismísimo Hitchcock es capaz de realizar pronósticos.

El Real Madrid me recuerda a la película ‘Invictus’. Los más puristas dirán que el conjunto de Dani Poyatos tras perder en Ganapanes no está invicto. Pero el cine no está hecho para saber el final de la historia, sino para deleitarnos con el trayecto que mantiene en vilo al espectador hasta llegar al desenlace.

En este caso, un grupo de jugadores con el objetivo claro de quedar campeones después de un tiempo sin hacerlo, y que centrarán todos sus esfuerzos en superar los escollos que se les presenten en cada uno de los partidos de aquí a final de temporada.

El Atlético de Madrid encarna la figura de Robin Hood’. Desde hace unos años Diego Pablo Simeone bautizó al primer conjunto rojiblanco como “el equipo del pueblo”.

Aprovechando esa etiqueta de humildad los chicos de Carlos González, al igual que en la película, buscarán quitarle el botín en forma de título de Liga a su máximo rival de la capital, catalogado como el más poderoso de la categoría. Robar al rico para dárselo al pobre…

Para el Real Valladolid, La Vida es Bella’. Castri, Adrián Carrión, Maxi San José y compañía me recuerdan a la alegría de Roberto Benigni, haciendo de Guido Orefice, mientras paseaba por la Toscana italiana.

Esa alegría del que disfruta del amor, o de su simple presencia en el mundo, con la ingenuidad de un niño cuya única preocupación es pasárselo bien, aunque vengan tiempos difíciles. Además, en sus filas tienen a Slavy, ‘El Francotirador’ de la categoría.

Cada vez que pienso en el Getafe CF me pasa lo mismo que a Will Smith. Los azulones van ‘En busca de la felicidad’. Una felicidad que es la meta, pero hasta que se alcanza (como parece ser) deja momentos de mucha angustia.

Vaivenes emocionales en los que convierte sus partidos, acordes a los de una montaña rusa, y en los que se maneja con bastante soltura. Así que, finalmente la mayoría de las veces los protagonistas acaban sonriendo.

La versión vallecana de ‘¡Bienvenido, Míster Marshall!’ sería algo así como ‘¡Bienvenido, Míster Amaya!’. Esta semana por las instalaciones del Rayo Vallecano se respiran aires de expectación. Algo normal después de que el ya antiguo entrenador, Miguel Ángel Ferrer ‘Mista’, se vaya a hacer las Américas y tengan que recibir la llegada de otro técnico como es Iván Amaya.

Veremos si al igual que en la película, los de la franja roja consiguen adaptar el entorno para que todo salga a la perfección.

El CD Leganés es más como el ‘Doctor Jekyll y Mister Hyde’. Cuando vas a ver un partido del filial pepinero nunca sabes qué cara van a mostrar los chicos de David Bohega. Los jugadores son capaces de lo mejor y de lo peor. Incluso en diferentes fases del encuentro.

Derrotas abultadas ante rivales de la parte alta de la clasificación, o inesperadas en compromisos más asequibles sacan el lado más terrorífico de los de Butarque. En el otro extremo completamente opuesto están las victorias de oficio y los puntos que han ido sacando para estar a ocho del descenso, manteniéndose con relativa tranquilidad.

Con el Rayo Majadahonda me pasan dos cosas: me acuerdo de Andrés Montes en aquellas míticas narraciones que quedarán para siempre en la historia de audiovisual española. Si el comentarista hubiera visto jugar al conjunto majariego diría lo mismo que Humphrey Bogart en ‘Casablanca’: “Tócala otra vez, Del Val”.

Siempre que alguien me pregunta sobre fútbol vistoso, yo le recomiendo pasarse por La Oliva. Cuando el fútbol de toque se extinga, diré: “Siempre nos quedará Majadahonda”…

¿Un ejército de mini-soldados vestidos de amarillo tratando de conseguir un objetivo? Sin duda, la temporada del AD Alcorcón representando ‘Gru, mi villano favorito’.

Toni Paredes, en el papel de máximo antihéroe, trata de asaltar cualquier campo como el del ‘film’ original pretende robar la luna. Y para ello utiliza un conjunto de fieles guerreros que juegan por abajo y visten de amarillo.

Mirar el calendario y ver que te toca viajar al Antonio Sanfiz no debe ser tarea fácil. El Aravaca CF actuando de local es un equipo incómodo, aguerrido, directo y que tiene las ideas muy claras y trabajadas.

Actualmente viven tiempos difíciles, de trincheras, donde solo los verdaderos combatientes aguantan. Con un juego aéreo digno de ‘El Aviador’ como arma principal en un estadio de dimensiones reducidas, la película asignada para los pupilos de Óscar Martos es ‘En tierra hostil’.

La UD Santa Marta empezó este ejercicio 2019/2020 dubitativa, sin sacar resultados positivos y con sensación de poca riqueza en cuanto a recursos para salvar el año.

Todo eran dificultades hasta que, tras un giro de timón, con la llegada del actual entrenador Sergio Hernández, ha pasado el tiempo y los días han corrido a favor de los salmantinos.

Con la ayuda inestimable de su compañero Javi Sierra, juntos dan vida a Brad Pitt para convertirse en ‘El Curioso Caso Benjamin Button’ de la Liga. Y la irrupción de Gonzalo Aldeano en el papel de ‘Harry Potter’

Al Burgos CF le pasa como a Macaulay Culkin, solo se siente cómodo en casa. Cualquier rival que se atreve a intentar perpetrar Pallafría queda como los ladrones que intentaban entrar en la casa del joven en Navidad.

Los chicos de ‘Pechu’ se valen por sí mismos, sin padres, únicamente con el apoyo de los suyos. Y se agarran al factor Luis Pérez Arribas, donde esperan que nadie logre traspasar sus paredes para llevarse el preciado botín.

El juvenil ‘A’ del CD Móstoles URJC se une para encarnar la figura de Aaron Ralston en ‘127 horas’, un montañero que queda atrapado entre las rocas de un cañón en Utah. La película está basada en hechos reales, como los vividos por los mostoleños durante este año.

La vida de infelicidad, un trabajo que le ha hecho llegar hasta esa situación, un cambio de entrenador inesperado, pasar en descenso la mayor parte de los días, etc… no son situaciones fáciles con las que lidiar.

Una historia de fortaleza y supervivencia, donde el protagonista termina viendo a su hijo nacer y volviendo a escalar. Los vecinos de El Soto esperan que el final sea el mismo. O por lo menos, que coman perdices.

El Extremadura UD  me recuerda al Titanic. Unas vacaciones de verano paradisíacas después de haber quedado quintos clasificados el año pasado, más un equipo en 2º División parecía la fórmula perfecta para repetir la hazaña.

Nada podía salir mal, pero tras embarcarse en un nuevo proyecto que al principio parecía una obra faraónica, los inconvenientes en forma de iceberg hacen que el transatlántico se haya convertido en un velero a la deriva buscando un bote salvavidas.

Pero si algo caracterizó al Titanic fue que, aún hundiéndose, los miembros de la tripulación (incluída la orquesta) se mantuvieron hasta el final luchando junto a su capitán. Jamás abandonaron el barco.

Y encima sigue siendo la película con más premios Oscar y con mayor cantidad de nominaciones…

El Adarve lo tengo clarísimo. Tom Hanks en ‘Náufrago’. Un grupo de lobos, solitarios y hambrientos que no necesitan a nadie más que a ellos mismos para sobrevivir. Tras pasar temporales, hambre, y lo que es peor: la soledad más absoluta, su sentimiento de pertenencia y su fe inquebrantable les hacen pensar que siempre hay una vía de escape para cualquier situación.

Todo ello en un escenario que deja una moraleja de trasfondo, donde el mejor compañero de viaje siempre es el balón…

El CD Badajoz es como el típico boxeador de barrio al que le gusta pelear pero nadie cree en él. Lejos de los focos y huyendo de cualquier papel protagonista, pasan de ser desconocidos a convertirse en ‘Rocky Balboa’.

«Nadie golpea más fuerte que la vida, pero hay que soportar sin dejar de avanzar”. Y eso es precisamente lo que ha hecho el equipo de Germán Rojas. Cuando todos les daban por muertos han salido de las cuerdas y están dispuestos a dar guerra hasta el último asalto del combate.

Y para cerrar este grandísimo cartel cinematográfico, el Atlético de Pinto reviviría la historia de ‘300’. Un grupo muy reducido de soldados con una creencia sin límites, que se aventuran a seguir vivos en esta cruzada de la División de Honor. Con Jesús Núñez Herrero como Gerald Butler en el papel del rey Leónidas, lucharán contra los colosos de la categoría.

En un futuro, los libros de historia dejarán de estudiar la batalla de las Termópilas y estudiarán la ‘Guerra del Amelia del Castillo’, en 2020.

Federico Fellini, ex director de cine, concluía que: «El negocio del cine es macabro, grotesco: una mezcla de partido de fútbol y de burdel». No sé cómo serían los burdeles italianos de antaño, pero sí puedo asegurar que de fútbol no entendía nada. Igual se refería a tener que ver entera la ceremonia de los Oscars…