Si la semana pasada centrábamos el foco en los posibles campeones de cada grupo de la División de Honor, esta nos fijamos en el actual líder y, por el momento, máximo candidato a ganar la DH5, el Real Madrid. Pero el foco va más allá de analizar la temporada blanca. Se centra en el ADN blanco tan conocido de no dar nada por perdido hasta el final.

Si uno piensa en las mayores gestas de la historia blanca se viene a la mente goles en los últimos minutos que conllevan la consecución de un título como recompensa. Pues bien, el juvenil A esta temporada ha sacado a relucir ese ADN merengue que se fraguó décadas atrás. Tras dos años de sequía en la DH5 a la sombra de su eterno rival, el Atlético de Madrid, el conjunto dirigido por Dani Poyatos se propuso destronar a los rojiblancos. Y toda gesta tiene su inicio.

Esa épica, ese gen merengue de no dar nada por perdido hasta el último segundo comenzó pronto en la temporada. En la jornada 2 ya tuvo que recurrir a los últimos minutos para sacar adelante un encuentro correoso. Esteban Aparicio fue el primer héroe que comenzó esta serie de gestas en los instantes finales. Con un gol en el minuto 83 decantó el partido del lado blanco por 1-2. Pronto empezaba a necesitar de acciones heroicas para pelear el título.

Rayo Majadahonda fue la siguiente víctima de este Real Madrid voraz en los tramos finales de partido. Un encuentro aplazado, en una tarde lluviosa de noviembre, sería el escenario perfecto para acorralar al Real Madrid en La Oliva y sacar puntos ante el líder. Todo encaminado a un empate a cero, con una gran actuación del cuadro majariego, pero minuto 90, balón suelto, y Jordi Martín amarraba otros tres puntos de oro para los blancos.

Sin embargo, no todo iban a ser alegrías en los minutos finales. La visita a Ganapanés fue la criptonita merengue. En el ecuador de la temporada el Real Madrid vio como esa fe inquebrantable que tiene hasta el pitido final le fue arrebatada por el Unión Adarve. Con dos goles en los minutos finales vio como la situación de jornadas anteriores se tornaba en contra.

Lejos de usar ese partido como martirio durante lo que restaba de temporada, lo usó como fortaleza. De nuevo un encuentro aplazado en el mes de febrero y con la visita a Pallafría. Si el Real Madrid es uno de los mejores equipos a domicilio del campeonato, el Burgos es de los mejores de local. Y es que pocos equipos habían salido de tierras burgalesas con la victoria. De hecho, el único había sido el Extremadura. El transcurso del encuentro llevó a que en los minutos finales ambos equipos estuviesen empatados a uno. Pero al igual que en ocasiones anteriores, como quien revive la misma situación, un balón suelto en el área lo cazaba Pablo Rodríguez para sacar tres puntos del fortín de Pallafría. Otra victoria agónica que sacaba adelante el equipo de Dani Poyatos.

Las dos últimas visitas blancas han sido a Extremadura. Los de Almendralejo primero y los pacenses después han experimentado la épica blanca que esta temporada les coloca líderes. El Extremadura se las veía muy felices en el minuto 89 con el marcador a favor. Pero Sergio Arribas borró esa sonrisa en un segundo con un magistral golpeo de falta que dejaba el encuentro en tablas y un punto en el último suspiro de partido. Los vecinos de Badajoz estuvieron a punto de inyectarse el ADN blanco, pero falló la ejecución. Con 1-2 a favor del Real Madrid, los pacenses gozaron de un penalti en el descuento. Pero aquí emergió la figura de Toni Fuidías. Cual santo blanco se estiró para repeler el lanzamiento rival y asegurar tres puntos más vitales en el tramo final de la temporada.

A falta de cinco jornadas el Real Madrid posee una ventaja de cuatro puntos con respecto al Atlético de Madrid. Esa distancia se ha cosechado gracias a la fe en los últimos minutos. Nueve puntos conseguidos en las rectas finales sitúan a los blancos al frente de la tabla. Con el derbi por delante podríamos presenciar el punto de inflexión de la temporada. Conocer al nuevo campeón de la DH5 o asistir a una tremenda batalla entre Real Madrid y Atlético de Madrid hasta el final.