El Rayo Vallecano visitaba uno de los campos más difíciles de este grupo 5 de la categoría Juvenil División de Honor, el estadio Nueva Balastera. El conjunto dirigido por Ángel Dongil llegaba al encuentro tras haber dado un golpe encima de la mesa después de ganar a su rival directo en la clasificación en la lucha por el tercer puesto detrás de los dos grandes (Real Madrid y Atlético de Madrid), el Real Valladolid. La carta de presentación de los vallecanos en Palencia era la de contar todos sus partidos del año nuevo por victorias, iniciando una racha que se mantenía vigente desde hace cinco semanas, cuando se llevaron la victoria del Anexo de Santo Domingo.

Esta racha inmaculada contrastaba con la dinámica del conjunto palentino, el cual mostraba disparidad en sus enfrentamientos más recientes. La explicación de esto es que los locales se transforman en su feudo, contando la mayoría de sus victorias en la categoría como local (7 de las 8 que lleva hasta el momento). Mientras que fuera de casa se muestran bastante menos sólidos, como demuestran sus dos últimas derrotas en sendas visitas a Majadahonda, ante el Atlético de Madrid y ante el Rayo Majadahonda, respectivamente.

A todos estos números y estadísticas hay que añadir que el CI Amistad se encuentra en la pugna por el descenso, y aunque no suene como uno de los principales candidatos a bajar, no hay que olvidar que empezaba esta jornada a dos puntos del abismo. El conjunto franjirrojo, sin embargo, tiene el objetivo de la temporada aparentemente bien encarado y no partía con esa necesidad imperiosa de puntos con la que sí lo hacía su rival. Si mezclamos todo esto, se podía presuponer que el partido no iba a mostrar tantas diferencias entre ambos conjuntos como parecía al mirar la tabla clasificatoria.

El CI Amistad iniciaba el partido con los siguientes futbolistas: Javi; Matheus, Marco, Manu Selles; Gatuso, Cuéllar, Rubén, Blanco, Edu, y Álvaro.

El Rayo Vallecano formaba con: Josete; Pablo, Raúl, Castro, Luis; Jorge, Aguirre, Juanpe, Chano, Chumi y Álvaro Merencio.

El primer tiempo no tuvo un dominador claro, y tampoco un gran número de ocasiones. El partido fue un encuentro cerrado, en el que pasaron pocas cosas, predominando la sensación en el ambiente de que quien primero cometiera un fallo iba a tener pocas posibilidades de redimirse después. El miedo a perder hizo que se limitaran los acercamientos al área de los dos conjuntos. El primero de ellos fue para los locales, que a través de una falta lateral muy bien lanzada por Gatuso, encontró la cabeza de Manu en el segundo palo, pero su remate de primeras se marchó por encima de la portería defendida por Josete. Poco después, Gatuso se convertiría en el futbolista que más peligro llevó para el Amistad durante la primera parte, al tener otra ocasión mediante un disparo de la frontal que hizo volver a aparecer a Josete. El portero visitante, por cierto, no estaba siendo muy habitual durante la temporada, pero la convocatoria estos dos últimos partidos de Miguel Ángel Morro con el filial de Tercera División del equipo franjirrojo ha hecho emerger la figura del meta.

Quiso estirarse el Rayo, y lo consiguió en el minuto 32, cuando tuvo su primera ocasión en las botas de Cano, con un disparo desde la frontal precedido de una inclusión por la izquierda de Merencio (como en la segunda mitad la semana pasada ante el Real Valladolid) y un posterior pase a atrás, para que el disparo del mediocentro rayista saliera muy cerca del palo de la portería defendida por Javi. Tuvo otra el mismo futbolista en el minuto 45, cuando interceptó un balón en el inicio de juego del equipo palentino y optó por terminar la jugada desde fuera del área, con un resultado negativo para sus intereses, ya que se marchó desviado por encima del travesaño. Concluía así una primera parte muy igualada y que dejaba todo abierto para la segunda mitad.

El segundo tiempo empezó más dinámico y eso hizo que ambos equipos dispusieran de más ocasiones. La primera de ellas para el cuadro local, en un centro que remató con la pierna izquierda Cuéllar y que estuvo a punto de inaugurar el marcador. Pronto llegaría la réplica de los madrileños, en dos ocasiones seguidas de su mediapunta Chumi, que acabaron con sendos disparos desde el interior del área por parte del habilidoso jugador, marchándose por encima del larguero, en el minuto 66.

Cuatro minutos más tarde, el míster local, Manu Gañán, realizó un movimiento muy hábil y preciso, que daría la victoria a su equipo poco después, introduciendo en el campo a Reza, que sustituiría a Edu, para seguir realizando sobre todo labores ofensivas. En ese mismo minuto, el 70, el Amistad pudo adelantarse en el marcador, tras una falta muy bien botada por Álvaro que remato de volea Manu. Pero no sería hasta el minuto 76 cuando el recién incorporado Reza aprovechaba una falta botada por Álvaro muy pasada hacia el segundo palo, haciendo inútil la estirada de Josete.

En el último cuarto de ahora, como era normal después del gol local, el partido se abrió para los dos equipos. El Rayo, consciente de que este resultado no le valía para nada tuvo una gran ocasión a través de Chano, que consiguió colarse entre la defensa palentina y plantarse en el mano a mano contra Javi, que salió victorioso al detener el disparo del rayista. Además, Simal, que también había entrado en esta segunda parte, realizó un tiro escorado que acabó tocando el larguero por su parte más alta y salió por fuera.

Con el Rayo Vallecano volcado al ataque para conseguir el empate, la última ocasión del encuentro fue para Cuéllar en el minuto 89, cuando ganó la espalda a la línea defensiva del conjunto vallecano en un contraataque, pero no consiguió materializar el 2-0 que daría la tranquilidad definitiva a su equipo. A pesar de eso, el electrónico no se movería más y el CI Amistad conseguía la victoria en un partido trabado y difícil de jugar.

Fuente: PoblaFM (http://poblafm.com/dh5/el-pucela-despierta-a-tiempo-para-golear)

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