Por fin llegaba el día, ese día tan esperado que venía a confirmar que lo que sucedió el pasado 13 de abril, no era ningún sueño. El Atlético de Pinto lograba el ascenso a una de las más bellas categorías del fútbol por primera vez en sus 56 años de historia, División de Honor. En JuvenilDH estuvimos allí para contarlo y hoy era el día del estreno.

El calendario resulto interesante, al menos a primera vista, los pinteños se medían al Real Valladolid, equipo que finalizó la pasada campaña con 64 puntos y en tercera posición y con trayectoria bastante regular en la temporada.

A las 18:00 era el momento, los equipos saltaban al césped con las pilas cargadas, los locales, con una grada repleta en apoyo, una afición que se lo merecía todo, pues este equipo y este proyecto invitan a soñar.

Los de Mario Otero sacaban al son del pitido inicial, y la magia del fútbol se ponía en marcha. Ambos equipos median sus fuerzas y se mostraban prudentes, pues nunca hay que confiarse ni subestimar al rival. Allá por el minuto 14, Dani, el portero local realizaba una doble parada del conjunto vallisoletano. Minutos después Nacho y Steven amenazaban la portería visitante con un disparo a bocajarro que casi pareció gol.

Cumplida la mitad del primer tiempo, Alvi, el 11 del pucela recibía un balón largo seguido de cerca por Felipe, que impedía como podía la amenaza de su portería. En los minutos siguientes era Iglesias el que se media con Aaron Duro para ganarle en carrera.

En el 31 llegaba el primer gol de botas del Real Valladolid; gran remate de Alvi dentro del área a pase de Camilo.

Los locales no se amedrentaban y en el 33 creaban una buena ocasión; Rober centraba un balón desde la banda para Steven, que remataba marchándose fuera de la portería de Maxi. Acto seguido Camilo daba un balón desde la banda a Iglesias de nuevo cuyo remate iba directo a las manos del Dani.

En el 40 Pablo Jesús remata de cabeza un balón que directo se acomodaba como un bebe en los brazos de Maxi. Apenas segundos después el aquero pucelano cometía cesión y el árbitro indicaba un tiro libre directo, que Aaron Duro se encargaba de lanzar. La fortuna no sonreía a los pinteños, pues el esférico se estrellaba en los pies de la barrera y salía disparado hacía la banda derecha.

La primera parte finalizaba con alta tensión en el juego y los equipos marchaban a vestuarios con un tanto de ventaja de los pucelanos en el marcador.

En la segunda parte ambos conjuntos aumentaban las revoluciones y la intensidad del partido se hacía cada vez más evidente. Los de Ricardo López marcaban el segundo minutos después del inicio, en el 56 con un gol de Slavy, su 9, que pegaba un tremendo disparo a borde del área.

Los locales apretaban las tuercas y no bajaban el ritmo, buscando ocasiones con Trujullo y Yañez, poniendo balones al área para remate de Nacho, un remate de Aaron en el 65, llenaba la grada de ilusión y ambos volvían en el 67 combinarse para llevar el esférico a línea de fondo; Trujillo regateaba a Iker, el lateral del Valladolid que no cedía y el pinteño caía al suelo dentro del área, reclamando equipo y afición un penalti que el árbitro no estimó y Rober remataba un balón que a punto de tocar la red.

En el 75 Slavy llegaba solo frente al área, pero Yañez plantaba cara; su buena labor precipitaba un disparo que se iba a un lado de la portería de Dani.

En la recta final del partido se intensificaban los cambios; en le Real Valladolid, Alvi (que fue en el 66), Slavy por Roberto y Cerro por Herva.

En el Atlético de Pinto (ya en el 61 Fredi por Trujillo), Yañez por Alberto.

Llegados al 86 se notaba que los locales peleaban el partido. Trujillo daba el pase a Steven y el balón le caía a Rober, que remataba a portería pero se marchaba fuera.

La recompensa para los locales llegaba en el 87, con un gran disparo y sobre todo certero de Felipe, que ponía el primero de la historia y la categoría en el marcador del Amelia del Castillo. Steven remataba en el 89, pero los esfuerzos del Atlético de Pinto no daban justa recompensa. Pese a la situación, decir que cumplidos ya los 90 minutos e los juveniles de Mario Otero mantenían la iniciativa y la intensidad, buscando ese gol que les diera el empate.

Agridulce la sensación que deja este primer partido al Atlético de Pinto que compitió al máximo demostrando que merece con creces haber alcanzado esta categoría. La semana que viene se enfrentara al Rayo Vallecano.

Por el contrario, sabor a miel el que se llevan los jugadores de Ricardo López, que suman sus primeros 3 puntos de la temporada y que la próxima semana recibe en casa la CD Móstoles URJC.