Qué manera de cerrar el año 2020 la del Alcorcón. Los amarillos no estaban pasando por su mejor momento. Acumulaban cuatro partidos sin conocer la victoria. Además, su último partido contra el Getafe se tuvo que suspender. Una situación nada favorable para enfrentarse ante un rival directo como el Móstoles URJC. Ambos equipos llegaban empatados a puntos a este partido. Pero tras 90 minutos bastante igualados, Carrillo, en el descuento, conseguía por fin romper con la mala racha de su equipo. Un broche de oro para el último partido del año.

Pocas ocasiones en la primera parte

La acumulación de partidos, en una temporada tan compacta como ésta, pasó factura a los dos conjuntos en los minutos iniciales. Con menos de diez minutos jugados, dos lesiones. Nando, por el Móstoles y Gonzalo por el Alcorcón, tuvieron que abandonar el terreno de juego. Como era previsible, el partido comenzó de manera bastante igualada. Ambos conjuntos se mostraron por labor de hacerse con el control y el dominio del encuentro. Sin embargo, el buen trabajo defensivo de los dos combinados terminó por anular la faceta ofensiva, tanto del Alcorcón como del Móstoles URJC.

La primera acción de peligro llegaba de las botas de Porcel. El centrocampista demostró que tiene una gran zurda, en un lanzamiento de falta que se marchó rozando la escuadra. Porcel fue uno de los jugadores más destacados del partido. La referencia del Alcorcón en el medio del campo durante los 90 minutos. Los locales dominaron ligeramente en el primer tiempo, aunque sin generar demasiado peligro más allá de esta acción. El Móstoles URJC, presionó bien y defendió de manera notable su área durante ciertas fases del partido en las que estuvo más encerrado.

El Alcorcón fue superior en la segunda mitad

En la segunda parte se notó la necesidad de sumar puntos en los jugadores del Alcorcón. Los de David Rodríguez salieron más enchufados que sus rivales y ya en la primera acción tras la reanudación, Joel estuvo cerca de adelantar a los amarillos. Pocos minutos después, Blasco tuvo en su cabeza una gran oportunidad. Tanto él, como sus compañeros en la zaga estuvieron muy acertados durante todo el partido y apenas concedieron oportunidades al Móstoles URJC. Una de las más claras llegó en una jugada a balón parado. Guille, central azulón, conectó una gran bolea que se fue rozando el poste.

Una de las acciones más determinantes del partido fue la expulsión de Pablo García. El centrocampista fue expulsado por doble amarilla, en una acción muy protestada por el banquillo del Móstoles URJC. A los de Jesús Miranda les tocaba luchar con unos menos y todavía quedaban muchos minutos por delante. A pesar de estar con 10 sobre el campo, el Móstoles URJC siguió defendiéndose de manera notable. El principal peligro surgió de las botas de Richi Povedano, que entró en la segunda mitad y revolucionó el ataque amarillo.

Sin embargo, lo mejor del encuentro se reservaba para el final. Pasaban los minutos y el Móstoles URJC seguía resistiendo los envites del conjunto alfarero. Parecía que el año iba a terminar con un reparto de puntos. Hasta que en el añadido se desataba la locura en Santo Domingo. Carrillo, al que había dado entrada David Rodríguez en los últimos minutos, cumplió excepcionalmente con su objetivo. El delantero recogió un rechace dentro del área y lo mandó al fondo de la red para lograr un agónico tanto de la victoria para el Alcorcón para éxtasis del banquillo amarillo.