El lunes se celebró el sorteo de semifinales de Copa de SM el Rey de juveniles. En la sede de la Federación el morbo estaba servido por dos motivos.

Los cuatro equipos clasificados para la ronda previa a la final se habían mostrado como los más regulares durante el año en sus respectivos grupos -el Villarreal y el Levante del grupo 7 y el Atlético de Madrid y Real Madrid del grupo 5-. De esta manera, el espectáculo estaría asegurado en cualquiera de los hipotéticos casos que deparara finalmente el sorteo.

Podríamos así disfrutar de varias combinaciones: por ejemplo, vivir un duelo fraticida por duplicado entre los dos primeros clasificados de ambas comunidades autónomas. El Levante, gran sorpresa de estas semifinales, en realidad no lo es tanto, porque aunque no haya sido tan mediático ni haya acaparado todos los focos tras no haber asistido a la Copa de Campeones de Vigo, es el único equipo de los cuatro que ha logrado ganar los dos partidos al primer clasificado de su grupo, el Villarreal. Por su parte, el Villarreal se encuentra en el mejor momento de la temporada y llegaría con muchas ganas de revancha para tratar de batir por primera vez a sus vecinos.

Algo parecido sucedía unos cientos de kilómetros al oeste, donde colchoneros y merengues se verían las caras por cuarta vez esta temporada, también con un balance favorable al segundo, en este caso el Real Madrid. La importancia de la regularidad premia en torneos a largo plazo, y es ahí donde el Atlético de Madrid ha jugado su gran baza para hacerse con el campeonato. El conjunto entrenado por Carlos González ha sido incapaz de derrotar a los de Dani Poyatos, ni en el doble enfrentamiento liguero, ni en el duelo europeo de octavos la UEFA Youth League.

Por otro lado, en el caso de haber protagonizado una de las dos posibilidades en las que el cruce depara un enfrentamiento entre equipos de diferentes grupos, uno de los duelos sería, a priori, el más atractivo de todos. Villarreal y Atlético de Madrid se enfrentarían en el choque de campeones de grupo. Dos equipos que optan a ser el mejor bloque del año, y con motivos de peso para coronarse. En el duelo de subcampeones de grupo, Real Madrid y Levante podrían haberse visto las caras en el que probablemente hubiera sido el duelo de “mejores segundos” de Juvenil División de Honor. El Real Madrid, ya reconocido con ese logro tras haberse clasificado para la Copa de Campeones como mejor segundo de España, con unos números que mejoran los de la mayoría de primeros clasificados del resto de grupos, cuya mala suerte ha sido coincidir en territorialidad con el Atlético de Madrid. El Levante le disputó hasta la última fecha al Villarreal, obligándoles a ganar su compromiso de la jornada final para proclamarse como los mejores del Mediterráneo.

Finalmente, la mano inocente deparó la segunda cábala madrileña-valenciana que podía producirse. Se verán las caras Levante-Atlético de Madrid y Villarreal-Real Madrid. El Levante, tras eliminar a dos campeones de grupo, como Sevilla (al que le endosó un 10-3 entre ambos partidos) y Numancia (4-1) ha dejado una gran imagen, no tiene tanta presión y quiere quitarse la etiqueta de ‘cenicienta de semifinales’. Y qué mejor manera que dejar en el camino al máximo favorito para alzarse con el trofeo. El Atlético de Madrid llega con un equipo plagado de internacionales con las categorías inferiores de las selecciones de sus respectivos países, muestra del potencial que ostentan sus jugadores. Equipo más goleador y menos goleado de todas las ligas de la categoría, el favoritismo es obligatorio, aunque estos jugadores están acostumbrados a convivir con la presión.

El Villarreal tiene un currículum envidiable a estas alturas de la temporada: campeón del grupo 7 y subcampeón de la Copa de Campeones, en la que la suerte les fue esquiva en una tanda de penaltis contra el Zaragoza, que les podía haber permitido ponerle broche de oro a la temporada con el doblete. Además, hablando de nombres propios, el submarino amarillo cuenta en sus filas con uno de los máximos goleadores de la Copa del Rey, Fernando Niño, que llega en racha goleadora al encuentro de este próximo fin de semana. Arana, Vadim, Iván Morante, Carlo Adriano o Galdón destacan en un equipo en el que hasta el portero es determinante, como se demostró en la eliminatoria anterior, cuando Filip Jorgensen le detuvo un penalti decisivo a la Real Sociedad cuando peor lo estaba pasando su equipo. El Real Madrid también nutre con una gran parte de futbolistas a la selección española en todas sus categorías. La sobriedad ha sido la palabra que define las dos eliminatorias anteriores de los blancos, donde eliminaron primero al Tenerife de manera clara en ambos partidos y después al Barcelona, ganando en el Mini Estadi por 0-2 y controlando el partido en todo momento, administrando bien esa ventaja para acabar empatando en la vuelta en Valdebebas.

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