Otro equipo que está de celebración por estas fechas es el Burgos CF. Un año del ascenso que ponía fin a una sequía de 30 años sin estar en la máxima categoría del fútbol juvenilDH. El protagonista que hoy repasa aquella hazaña es Carlos Izquierdo, pieza fundamental en la consecución del ascenso. El ariete fue el máximo goleador del Burgos en una temporada brillante a nivel personal.

Pregunta: La actualidad manda y quería preguntarte ¿cómo estáis llevando la cuarentena desde el equipo? ¿Ha habido algún plan de ejercicios para mantener la forma?

Respuesta: Al principio cuando pensábamos que se podría salir a correr nos mandaron unos ejercicios. Pero al tener que quedarnos en casa cada uno lo hace por su cuenta, aunque nos mandan vídeos y tablas para realizar. Nos vigilan desde el club porque estar un mes y medio parados se nota mucho.

P: Se cumple un año del ascenso del Burgos a División de Honor. ¿Cómo fue esa temporada? ¿Qué recuerdos te trae ese año en el que después de 30 años el club volvía a la máxima categoría juvenil?

R: Para mí creo que ha sido la mejor temporada tanto por el ascenso como el vestuario que teníamos. Entrenábamos con tantas ganas que sabíamos que el fin de semana íbamos a ganar. Tuvimos problemas de jugadores y, en ocasiones, éramos once entrenando nada más. Aún así, no nos importaba y seguíamos entrenando con las mismas ganas. Luego en el partido saliese quien saliese, rendía al máximo.

P: ¿El objetivo que se plantea al inicio de temporada era ascender o fue algo casual que surgió según se sucedían las jornadas?

R: Surgió. Al inicio de temporada había equipos más potentes que nosotros como la Cultural Leonesa, Parque Sol o Puente Castro. Nosotros íbamos de tapados y más viendo la mala pretemporada que hicimos, ya que algunos subieron con el primer equipo y no pudimos hacerla de la mejor manera.

Los jugadores del juvenil celebran en torno a Carlos Izquierdo el gol frente al CD Badajoz en la jornada 4.

P: ¿Cómo describes a ese grupo que ascendió el equipo a División de Honor?

R: Humildad y confianza. Menos un chico brasileño que vino a mitad de temporada y un compañero de Palencia, éramos todos de Burgos y nos conocíamos de jugar juntos o en el equipo contrario. Nos llevábamos muy bien y había mucha confianza.

P: La temporada del ascenso el equipo tan solo perdió un encuentro en casa y ahora en División de Honor han sido pocos los equipos que han sacado algo positivo de Pallafría. ¿Qué tiene ese campo que hace tan complicado a los equipos rivales puntuar?

R: Principalmente, el campo es muy distinto al del resto de equipos. Los demás suelen ser de hierba artificial, sobre todo en Nacional, muy pequeños y, sin embargo, el nuestro es de hierba natural, muy grande y con espacios para los extremos que permite la carrera. Este año también se ha notado mucho la climatología. Por ejemplo, vienen de Extremadura o Madrid y se les complica. El día del Real Madrid ni siquiera se pudo jugar o con el Valladolid que le costó mucho acostumbrarse al juego.

P: Quería hacer referencia a tu figura el año pasado. Fueron 19 goles que ayudaron en gran manera al Burgos. ¿Cómo valoras tu rendimiento goleador esa temporada?

R: El año pasado tuve la suerte de marcar muchos goles y eso se debe, principalmente, a todo el equipo. En defensa éramos muy buenos y muy sólidos y en ataque también completábamos con jugadores que me asistían de cara a gol.

P: ¿Qué estilo de delantero es Carlos Izquierdo? ¿Cómo te definirías como delantero?

R: No como un goleador nato, sino como un delantero que le envías balones y los protege, te juega de cara, te saca faltas, balones parados y con buena visión de juego.

P: Bueno llega esta temporada y disfrutáis del premio que trabajasteis la temporada anterior. ¿Cómo ha sido la primera experiencia en la División de Honor?

R: Ha sido mejor a nivel global que personal. En lo personal he tenido muchas lesiones. Empecé con un esguince de rodilla el día del Badajoz, volví en plena forma y me rompí el brazo en Aravaca y antes de jugar contra el Adarve me hice un esguince en el tobillo. Pero independientemente de eso poder jugar contra el Real Madrid o el Atlético de Madrid en casa y ver que vienen 1000 personas al partido, que podemos competir contra ellos, sinceramente, es una gran experiencia.

Carlos izquierdo en el partido contra el Rayo Vallecano en la jornada 21. (Alex Ortiz)

P: ¿Qué diferencias encuentras con la Nacional?

R: El salto de calidad es enorme y también la repercusión. El año pasado venían a vernos nuestras familias o amigos, pero este año viene mucha gente, muchas cuentas de Twitter nos siguen a los jugadores. Está más mediatizada la categoría.

P: El rendimiento del equipo hasta el parón por el coronavirus estaba siendo muy positivo. Octavos y a seis puntos del descenso. ¿Pensabais al inicio de temporada estar en esa situación?

R: La verdad es que no nos lo esperábamos. Pasó un poco como el año anterior, con una pretemporada muy liosa, entradas y salidas de jugadores del extranjero que venían a hacer pruebas.

El comienzo de liga fue bastante malo con tres derrotas en las tres primeras jornadas, nos veíamos últimos. Hablando con el entrenador dijimos que iríamos poco a poco y así ha sido. Trabajando diariamente hemos podido revertir la situación y estar donde estamos.

P: Finalmente, se para todo y la última noticia ha sido que la Federación ha propuesto que no haya descenso en varias competiciones, entre ellas la División de Honor, no sé si estáis al tanto. Todo es teórico, no se ha aprobado nada. ¿Cómo ves esta medida? ¿Qué crees que sería lo más justo: suspender la competición entera, aplazarla o reanudarla?

R: Mi opinión aquí vale poco porque es un lío tremendo. Si nosotros hubiésemos estado en la última jornada en puestos de descenso pues estaríamos contentos, pero de momento nos mantenemos en zona tranquila. Aún así, es una situación muy complicada de resolver. Así que lo importante al fin y al cabo es la salud de todos.

P: Para terminar, ¿un mensaje a la afición del Burgos?

R: Mantener la calma que ya queda poco y hacer caso a los mensajes de las autoridades sanitarias que es lo más importante. Y que cuando todo esto acabe volveremos más fuertes.