Alejandro Villar es el entrenador del División de Honor del Val Miñor, del grupo uno de la categoría. Natural y directo, apuesta por un estilo «de posesión y combinación». No obstante, es realista. El objetivo del equipo es «el mismo: salvarse».

Pregunta: Lo primero es preguntarte por el proyecto del Val Miñor DH de esta temporada.

Respuesta: Bueno, tenemos una base formada del año pasado. Contamos con un portero, tres jugadores de la línea defensiva, un par de futbolistas de mediocampo y un atacante de banda. Por lo tanto, la parte de atrás del equipo está bastante formada. Por otra parte, hemos subido jugadores de nuestro club, tanto del Cadete como del Juvenil B. La novedad del División de Honor serán cuatro o cinco fichajes que juegan arriba. Ellos son los que tenemos que preparar mejor, ya que se tienen que adaptar a nuestro club. No obstante, son futbolistas que tienen buena pinta.

P: ¿Y cuáles son los objetivos para esta temporada del Val Miñor?

R: Nuestro objetivo siempre es el mismo: salvarse. Y si puede ser cuanto antes, mejor. A partir de ahí, podemos ver otra cosa. Pero normalmente en esta liga hay dos equipos [Celta y Deportivo de la Coruña] que aspiran a todo y el resto, obviando la Copa del Rey que es un objetivo prácticamente imposible, es salvarse. Este año, con la peculiaridad de la competición, la meta sería meterse entre los cinco primeros en la Primera Fase. De esta forma, disfrutaríamos de esa Segunda Fase con la tranquilidad de que no desciendes y disfrutar compitiendo con equipos de primera línea.

«Espero que este formato no continúe»

P: Sobre este nuevo formato que se ha realizado este curso, ¿qué te parece?

R: [Resoplido]. Es un poco formato por necesidad. Espero que este formato no continúe ya que no me parece el idóneo. Supone jugarte en muy pocas jornadas todo. Ya antes era una liga corta, pues ahora más al límite aún. El porcentaje de descensos ha aumentado. En la segunda vuelta, con tan solo nueve jornadas, te juegas meterte arriba o hundirte en la zona baja. Es una liga muy corta y difícil. Espero que se retome el formato anterior o que se mejore, pasando de 16 a 18 equipos, que sería lo lógico.

P: En la primera jornada contra el Celta de Vigo lograsteis un empate a uno. ¿Qué tal las sensaciones tras el duelo?

R: Competimos bien, a pesar de que no jugamos muy allá. Hay que ser realista, ni ellos ni nosotros tuvimos un buen juego. No fue un partido vistoso. En cambio, fue un encuentro competido, con una intensidad muy alta. Fue un trabajo inmenso de los chicos. En este formato tan corto, es importante comenzar compitiendo bien. Luego, poco a poco, mejorar el juego colectivo. Pero me parece clave iniciar peleando, porque si te descuidas, estás en la zona de abajo.

«Hago muy poco scouting, trabajo con mi equipo»

P: Hemos comentado ya con varios entrenadores de la categoría que, en esta pretemporada tan atípica, apenas se ha realizado scouting de los rivales. ¿Se continúa la misma dinámica en el Val Miñor?

R: Hago muy poco de los scoutings de los rivales. A lo sumo dos pinceladas que me comenten sobre ellos, sabiendo el estilo del rival y los detalles importantes, no solemos hacer mucho más. Yo trabajo con mi equipo, con el juego que se busque hacer y que entiendan bien las cosas. En esta pretemporada conseguimos hacer un par de partidos amistosos y entrenar un tiempo con cierta normalidad. Sin embargo, la situación actual provocó que varios jugadores se quedarán confinados por algún amago de positivo que al final no lo fue.

P: Con respecto a esos confinamientos, ¿qué tal están siendo los entrenamientos? ¿Y cuál es el estilo de juego que se va a implantar en el equipo?

R: Tuvimos bastante suerte sobre esta circunstancia, ya que comenzamos con aparente normalidad. Pero ya hemos tenido un caso positivo y varios chavales confinados a causa de casos en sus colegios que no pudieron venir a entrenar. Incluso hubo suerte con el positivo, debido a que entrenó en el gimnasio por lesión. Solo hubo que confinar a otro chico que estaba con él en la misma sala, y dio negativo. No obstante, dentro de la situación sanitaria, me doy por satisfecho con lo que ha sucedido. Más aun viendo la que está cayendo ahora.

P: Es cierto que la situación no es la más favorable para el Val Miñor.

R: Sí, muy complicado llevar una temporada normal y que no te falten jugadores. Pero de momento no me quejo.

«Posesión, presión alta y robo en campo contrario: claves del Val Miñor»

P: ¿Y cuál es el estilo de juego que se va a implantar en el equipo?

R: Nuestro club, desde categorías más inferiores, tiene un estilo de juego definido. Un patrón que se defina por la posesión de balón, por combinar, con un trabajo defensivo de presión bastante alta. También es cierto que es un estilo de juego que se ajusta notablemente bien a las categorías inferiores, ya que somos un club dominante en la zona. Ahora, en División de Honor, la cosa cambia. Tenemos cinco equipos que están por encima, con más medios, posibilidades y nivel. El resto tenemos que modificar un poco ese estilo. Nuestra prioridad es que en el aspecto defensivo seamos incómodos para el rival, apretando arriba y dejándoles pensar poco. A partir de ahí, robar balón y generar juego en campo rival. Solemos mejorar estas ideas a lo largo de la temporada con el transcurso de los partidos.

P: Comentabas tras el partido contra el Celta que esa presión alta fue una de las claves del encuentro para el Val Miñor.

R: Sí, y eso que tampoco la hicimos muy allá. La parte de arriba, que son los que inician la presión, de momento no la dominan. Son jugadores que acaban de llegar. Solo uno estaba el año pasado y apenas participó por lesión. Estamos trabajando mucho con ellos para que entiendan cómo la hacemos nosotros perfilando muchos aspectos técnicos. En la primera parte no la hicimos especialmente bien, pero en la segunda mejoramos. De hecho, nuestro gol viene de un robo cerca de su área.

«La evolución del club fue meteórica»

P: Cambiando un poco de tercio, ¿cómo has vivido la evolución del Val Miñor desde sus inicios en 1996?

R: El principio fue muy inesperado. El club nace en 1996 con tres equipos (benjamín, alevín e infantil). El juvenil nace unos 4-5 años después, a medida que fueron subiendo el resto de las generaciones. La evolución al principio fue meteórica. No es algo buscado. Empezamos a trabajar con niños un grupo que salimos de INEF aquí en Ureca (Pontevedra) y nos dieron toda la tranquilidad del mundo. Poco a poco, fue creándose este proyecto. En pocos años, comenzamos a subir de categorías todos los equipos. En el caso del juvenil también. Quizás estuvimos estancados un par de años en Liga Nacional, pero conseguimos el ascenso a División de Honor, siendo nuestra séptima temporada en la máxima categoría.

P: ¿Cómo fueron tus inicios en los banquillos?

R: Fui jugador del Areosa, un club de Vigo, hasta juveniles. En esta categoría conseguimos el ascenso a División de Honor. Después, comencé a entrenar junto al técnico de ese equipo, con la función de preparador físico y segundo entrenador. Al mismo tiempo, creamos un club en Ureca, previo al nacimiento del Val Miñor. Ya en el equipo, empecé con los pequeños y seguí con los juveniles estando en Primera Provincial. Después de tantos años, ahora estamos en División de Honor.

«Thiago Alcántara era un espectáculo; Rafinha comenzó como portero»

P: Una de las anécdotas del Val Miñor es que Thiago y Rafinha Alcántara estuvieron en el equipo. ¿Qué nos puedes comentar de ambos?

R: Yo solo los entrené algún día puntual. El primer día que vinieron sí que estaba con ellos. Era un final de temporada y pude verlos entrenar. Lo de Thiago era un espectáculo. Yo no había visto en fútbol base nada igual. Cosas semejantes o cercanas, pero Thiago era brutal. Quizás en Val Miñor tuvimos a Pedro Vázquez, salvando las distancias. Rafinha era portero y después pasó a jugador. Destaca bajo los palos.

P: Muchas gracias y suerte esta temporada.

R: Gracias.

Foto: ED Val Miñor