Dicen que el legado que dejan los entrenadores no son los títulos que ganan. Dicen que, en realidad, el verdadero legado que deja un entrenador es aquello que se queda y perdura en la memoria de sus futbolistas una vez que ellos ya no están. Y si queda en mi memoria como periodista, qué no va a quedar en la mente de un chaval de 18 años que recibe día tras día los consejos de alguien cuya única preocupación es trasmitir enseñanzas de una forma tan real a sus futbolistas.

A 20 de noviembre, no puedo asegurar en qué posición va a quedar el Rayo Majadahonda, pero sí puedo afirmar que a partir de hoy seré un periodista más reconfortado en mi profesión, pero un futbolista un poco más frustrado. Frustado, porque me encantaría, ya no digo haber jugado a las órdenes de Alberto Álvarez, sino haber presenciado una charla prepartido del míster de este Juvenil ‘A’ del conjunto majariego. Pero reconfortado porque soy un amante de las entrevistas que se alargan, de las personas que hablan de corazón y de aquellos con los que en apenas 25 minutos les basta para mostrar su lado más humano y más natural, sin creerse más importantes que el propio fútbol. Porque recuerden, el fútbol nunca deja de controlarnos a ninguno.

¿Cómo es Alberto Álvarez?

“Si me tengo que definir cómo soy como persona, me califico como soy como entrenador. Creo en las personas y creo que en la vida te representas y te dibujas tal y como eres. Tal como eres en el trabajo eres como eres en persona, y si te portas bien con el fútbol y con la vida, creo que la vida también. Aunque tiene sus malos momentos y muchas veces la vida te da alguna hostia inmerecida. Pero creo que si te portas bien con la vida y con la gente, al final esto del fútbol se trata de dirigir personas, y así me comporto yo, dirigiendo personas, intentando ser empático con ellos. Tanto en lo deportivo como en lo personal y profesional”.

“Soy un chico cercano, accesible y que intenta comportarse como es Alberto fuera del fútbol. El Alberto de lo deportivo es el Alberto de lo personal. No varía mucho. Con sus matices dentro de la competición, por supuesto. Pero al final sigo siendo el mismo”.

Hemos visto esta semana cómo Juanma Aránguez no ha podido continuar en el CD Móstoles URJC por cuestiones laborales. Para conoceros más… ¿Cómo compatibiliza un entrenador su trabajo con esta pasión, que es dirigir equipos?

“Al final entrenar en esta categoría tan bonita, tan competitiva y de alto rendimiento como es la División de Honor no te permite compatibilizar una vida o generar unos ingresos a nivel económico que a lo mejor puedas tirar hacia delante. Pero al final son prioridades, y como todo en la vida, si lo vives con pasión estás dispuesto a sacrificar otras cosas, bien sean económicas o a nivel personal, o incluso otros hábitos que gente de mi edad podría tener u otras situaciones que vivir, para vivir el deporte, en este caso la División de Honor de alto rendimiento, y vivirlo en su máximo exponente”.

“Trabajo en otro sector bastante diferente del fútbol, en el día a día y por las mañanas, pero siempre deseando que lleguen las tardes y los entrenamientos para apretar a los chicos para sacarles su mejora. Y por supuesto que lleguen los sábados, que es el día que siempre tienes señalado en la semana para representar lo trabajado. Entonces, vives una semana compatibilizando los dos trabajos, con mucha pasión en ambos, ya que considero que todo lo que haces debe ser con pasión y al 100%, y con ganas de que llegue cada minuto que estás ahí sobre el verde”.

¿Tiene más mérito del que parece el “solamente” mantenerse en División de Honor para un equipo como el Rayo Majadahonda?

“De manera interna es lógico y normal, y a nivel externo podéis justificar que todos buscamos la permanencia. Es verdad que tenemos que unir de la mano la competición con la formación. Es un éxito que año tras año el Rayo Majadahonda esté en la División de Honor. Debe estar, es un gran club, es el club en el que siempre he estado y voy a dar todo para que cumpla sus objetivos”.

“Pero al final la mayor de las recompensas, año tras año, en el que he estado en el División de Honor, es ver progresar a jugadores que han formado la etapa juvenil, o incluso más jóvenes que entraron en el club, o que se han formado desde chiquititos en el club. Casos como este año el de Álvaro Del Val, el año pasado Marcos Bravo, ha estado Jorge de Frutos… Ha habido muchos jugadores que han pasado por las diferentes categorías del club y acaban en esa etapa de rendimiento como puede ser un 2º División B”.

“Al final sí es un objetivo el mantener la categoría, pero al final yo no me fijo en la clasificación, y mis jugadores lo saben. Como les digo, es que ni lo miro, me fijo en cada partido, sé que lo podemos ganar, lo podemos perder… me fijo en las sensaciones y me fijo que a nivel individual y colectivamente todas esas expectativas se vean mostradas o plasmadas para ver la repercusión o la evolución de los jugadores y que puedan tener cabida dentro del club para hacer al club más grande”.

Precisamente, vuestro Juvenil ‘B’ está en Liga Nacional. ¿Cuál es el secreto del club para tener siempre los equipos en las máximas categorías?

La clave del club es que siempre ha sido un club familiar. El club desde que estoy, y he tenido la gran fortuna de coincidir con Manuel Alcázar como director de cantera todos los años en los que ha estado, dirige muy bien la formación y se dirige muy bien la cantera y eso recoge sus frutos. No hay año en el que haya jugadores testados o firmados por clubs como Real Madrid, Atlético de Madrid o incluso de fuera”.

“Entonces yo creo que es un éxito de todos, de los que formamos parte de la base, de los que formamos parte de la etapa más de rendimiento en juvenil, pero es un éxito de todos y que el club lleva trabajando muy bien desde hace mucho, mucho tiempo. Esta pregunta me la hacéis bastantes medios, pero siempre digo lo mismo, que el club sigue trabajando igual y siempre dando pasos hacia delante, haya estado en 3º División, 2º División B, 2º División… El fondo es el mismo y lo que predomina es la familia. El Rayo Majadahonda lo es. Por eso se trabaja tan a gusto y los jugadores quieren venir con nosotros”.

¿Hay mucha diferencia de tener el primer equipo del club en 2º División (fútbol profesional) a tenerlo en 2ºB? ¿Y qué relación tenéis con el primer equipo?

“La relación de comunicación es directa con el director de cantera y director deportivo, por supuesto, pero hay mucha vinculación entre todos los equipos. Ambos equipos intentamos desarrollar el mismo modelo de juego para que cuando promocionen y tengan la oportunidad de competir, incluso de entrenar, que es habitual que suban jugadores del División de Honor con el primer equipo, pues no tener diferencias en el modelo de juego”.

“Al final el modelo del club, tanto en 2º División como en 2º División B sigue siendo el mismo, y la profesionalidad que le ha caracterizado siempre al club se ha visto intacta, haya podido entrar más o menos gente durante estos dos últimos años, o este año y medio del club. Es inevitable e ineludible que haya más caras, más rostros, más medios… algo de lo que nos sentimos favorecidos por parte de todo el club y sobre todo los jugadores, pero el club sigue trabajando igual y sigue dando pasos hacia delante para mejorar día a día, que al final es el objetivo de los chicos y del club”.

Eres uno de los entrenadores que repite en la categoría. ¿Qué diferencias ves entre la División de Honor de este año y la del año pasado?

“Este es nuestro tercer año en División de Honor. La categoría ha sufrido cambios. Siempre ha sido una categoría que me ha gustado y desde que entré en el fútbol base del Rayo Majadahonda siempre seguía al División de Honor”.

Es una categoría que ha sufrido bastantes cambios, sobre todo envuelta por los cambios que ha sufrida la sociedad. Ni para bien ni para mal, no es criticable, sino que es un cambio generacional que ha hecho que nos tengamos que adaptar a otros hábitos, a otras sociedades o a otras inquietudes de la juventud y al final te tienes que adaptar y tienes que progresar. Como todo en la vida, las telecomunicaciones, los ordenadores, la informática… todo evoluciona, pues esta categoría ha evolucionado”.

“Con respecto al año pasado quizás a lo mejor la categoría estuviese algo más decidida y este año creo que algo o un pelín más igualada, porque se están dando resultados donde el último gana, el último pierde, el primero pierde… Cualquiera puede ganar a cualquiera y es una nota que se está viendo en cada una de las jornadas. En eso ha cambiado un poquito más a igualdad pero poco más, la vea una categoría similar a la del año pasado”.

¿Qué sensaciones te produce la plantilla con respecto a la categoría?

“La verdad es que somos unos afortunados. Aunque parezca típico, yo se lo digo a ellos, somos unos afortunados de vivir la División de Honor. De vivir profesional, de que el club nos ofrezca sentirnos profesionales, de viajar en unos medios de bus, de comida, de que nos cuiden de tal manera, de sentirte así, de que vosotros nos entrevistéis… Los chicos lo viven con una pasión tremenda”.

“Yo estoy muy contento con el grupo. El grupo entrena muy, muy, muy bien. Es difícil haber tenido algún grupo que entrene tan bien, que esté tan unido, que de verdad represente la palabra familia, porque es increíble el ambiente que se respira en el vestuario. Y eso al final es la clave del éxito: poder mantenerlo, que todos arrimen el hombro el uno por el otro, y que se está representando en los partidos. El equipo sabe sufrir, sabe correr, sabe parar el partido, sabe cuándo no lo está pasando tan bien en inercias negativas que hay que contrarrestar, sabe desgastarse, y ponerle intensidad. Al final la clave es el vestuario y estoy muy contento a nivel de vestuario”.

“A nivel deportivo, qué decir, el equipo sigue dando pasos hacia delante, sigue asimilando conceptos. Cada vez juega mejor, cada vez interpreta mejor las inercias, cada vez compite mejor, cada vez compite mejor las áreas… Sé que en la categoría no somos nadie, ni somos nada, ni somos buenos ni malos. La categoría cuando te crees bueno te da una hostia y te baja del pedestal, pero sí creo que este equipo puede dar mucho que hablar porque sabe lo que hace y cada vez lo sabe interpretar mejor. Si me tengo que quedar con algo de tu pregunta es que estoy muy muy contento con la plantilla que represento”.

Os ha costado arrancar un poco este año, pero habéis enderezado el rumbo en estas últimas jornadas. ¿Eres de los que piensan que cuando pasan estas cosas tienen alguna explicación, o  no hay que buscarle justificación más allá de que es fútbol?

No ha pasado nada, el equipo sigue siendo el mismo. Sé que ha habido sesiones de por medio y sé que ha habido alguna modificación, pero muy leve. El equipo sigue trabajando igual. No hemos cambiado nada, y quien haya estado a pie de campo y nos sigue de cerca sabe que no nos hemos vuelto locos”.

“La clave de que se valore externamente que ha habido un cambio de inercia ha sido mantener la calma en esos momentos en los que alguno se habría vuelto loco. En esos momentos son en los que hay que estar más calmado, hay que estar tranquilo y cuando estás seguro del camino, tanto plantilla, como cuerpo técnico y club están seguros del camino, hay que mantener la calma, reforzar lo que estamos haciendo bien, tocar las pequeñas cosas que podemos mejorar. Hemos mejorado esas pequeñas cosas”.

“Que a lo mejor en otros partidos hemos merecido la victoria y a lo mejor alguno de los que hemos ganado hemos estado a punto de empatar, o incluso también hemos podido perder. Esto está en un filo de la navaja el ganar y el perder. Pero el equipo sigue siendo el mismo y trabaja de la misma manera, e intenta competir de la misma manera desde el inicio. Somos los mismos los que estábamos y somos los mismos los que estamos ahora. Ni éramos tan malos ni somos tan buenos”.

La categoría es así de competitiva, y es indudable que nos tocará perder, nos tocará ganar ojalá que mucho, y nos tocará empatar y hay que estar tranquilo en la victoria y en la derrota. No se puede ser tan drástico, pero extrapolándolo a lo que te decía antes ahora mismo el fútbol se ha convertido en la sociedad y busca rendimientos a corto plazo, y cuando no los tienes todo el mundo se suele poner nervioso, eso es lo que hay que cambiar y donde hay que estar más tranquilo y más calmado para sacar esas inercias y darle a la situación normalidad que al final esto es un juego y entra dentro de lo normal que a veces pierdas y a veces ganes.

“Te intentas acercar a la victoria pero cuando el camino es bueno y siempre estás cerca de la victoria, cuando siempre empieza ganando, cuando siempre el equipo compite, podrás generar más ocasiones o menos o estar más o menos acertado de cara a gol, pero siempre compite, siempre da muestras de competir al rival, hay pocas cosas entonces que tocar. Y en eso nos hemos basado en tocar esas pequeñas cosas y seguir reforzando las que nos están haciendo fuertes”.

¿Qué se le dice a un vestuario cuando se dan estas circunstancias?

“Soy el mismo Alberto que dice ‘ole’ y el que dice ‘mal, mal, mal’. Y no hay que ser tan drástico ni con el ‘ole, somos dioses’ ni con el ‘mal, mal, mal’. Siempre hay que darles tranquilidad. Siempre”.

“A lo mejor pueden extrapolar por todo el entorno que pueden tener. También vienen de ganar a Leganés y Rayo Vallecano y ahora se pueden pensar que somos capaces de ganar la liga. Y yo no voy a quitarle el techo a este equipo, porque el techo se lo van a marcar ellos mismos. Y como les digo, nos quedan muchas metas por alcanzar y mucho techo al que llegar porque todavía no lo hemos alcanzado. Pero dentro de que no hemos tocado techo, hay que darle tranquilidad y normalidad a la situación, tanto cuando hemos ganado dos partidos seguidos o cuando perdíamos contra el Badajoz, con todos los respetos, porque es un gran equipo que compite muy bien y que va a salir de ahí seguro, pero que ahora va el último de la clasificación. Hemos perdido contra el Atlético de Pinto, contra el Móstoles URJC hemos perdido contra varios equipos. Bueno… somos los mismos y los que estamos y formamos parte de la plantilla somos los mismos que podemos hacernos sentir muy buenos o muy malos. Entonces, siempre cuando entras en el vestuario hay que darles normalidad y tranquilidad”.

Este miércoles tenéis un partido aplazado contra el Real Madrid y el fin de semana jugáis contra el Atlético de Madrid. ¿Cómo condiciona este calendario la forma de trabajar de un equipo?

“Cambia un poquito a nivel de carga, a nivel de cuantificar la carga y los días de las sesiones, pero no cambia a grosso modo el concepto o el contenido de la sesión. Seguimos trabajando y preparando los partidos de la misma manera. Sea con menor o mayor carga, sabiendo que tenemos dos partidos exigentes esta semana pero el contenido sigue siendo el mismo.”.

“Hoy (ayer) entrenamos, porque mañana (hoy) competimos. A partir de ahí prepararemos como una semana normal, aunque corta, el Atlético de Madrid. Se prepara como una semana muy ilusionante, donde no quiero decir partido difícil o partido fácil, es un partido más de División de Honor. Sea el Real Madrid o sea cualquier equipo del mundo, con todos mis respetos, es un partido más de División de Honor. Podremos ganar, empatar o perder. Sabiendo la calidad que tienen Real Madrid y Atlético de Madrid, pero estamos capacitados para todo”.

“La semana es una más donde les hacemos ver las fortalezas y debilidades que hemos tenido la semana anterior, las fortalezas y debilidades donde les vamos a hacer daño al Real Madrid y después al Atlético de Madrid. Esa es la semana de preparación normal del Juvenil ‘A’ del División de Honor. Siempre matizando el contenido y las sesiones, pero esa es una semana normal, y esta más”.

¿Cómo es el Real Madrid y cómo ves el partido?

“Siempre es bonito enfrentarte a un club como el Real Madrid, al final es una cantera potencial a nivel internacional y es uno de los equipos que no requiere motivar a tus jugadores porque ellos conocen los nombres, los apellidos y hasta qué botas calzan cada uno de los jugadores. Es ilusionante, un partido con mucha ilusión de enfrentarnos al Real Madrid y sobre todo motivados porque vemos que somos capaces de lo que nos propongamos. Sabemos lo que tenemos que hacer y luego si tenemos un pelín de acierto estoy seguro, y no me cabe duda, de que pueden pasar las tres cosas que pueden pasar en este juego: perder, ganar o empatar pueden pasar mañana. Entonces, con tranquilidad y con mucha ilusión.

“Y luego, sumado a que el club tiene dos antiguos jugadores en este juvenil ‘A’ de este División de Honor como es Carlos Dótor al que tuve la suerte de entrenar en alevines y en infantiles. Y luego Fernando Delgado Herrero que se marchó el año pasado al Real Madrid después de hacer un gran año con nosotros, pues es un ápice más de motivación y de ilusión por parte del club, de los jugadores, por parte del cuerpo técnico que esos jugadores hayan podido progresar y estén en una cantera como el Real Madrid. Es motivo de alegría”.